19.9.06

TERAPIA


Unas de mis primeras armas en el periodismo fueron para cubrir alguna edición del Festival Latinoamericano de Teatro. De pronto venían a Córdoba obras de toda Latinoamérica y a mí me destinaban ver las de acá, del Interior para ser más precisa, las que transcurrían en el Hospital Neuropsiquiátrico de Barrio Juniors. Todo una ventaja. Sí, toda una ventaja, después de todo. En esta suerte de recorrido urbano y coberturas que me han tocado por fortuna, no han sido muchos los espectáculos que han logrado conmoverme, no digo emocionarme o llorar, sino estremecerme. Esa noche hacía calor, el escenario era el mismo patio del Neuro y partimos con mi amiga Yoko a ver con que nos encontraríamos. Recuerdo algo del ejercicio de actuación, evoco la pasión y las ganas de aprovechar los 10 minutos de fama de aquellos a los que le decimos locos. La forma en que nos implicaban en sus juegos. Hacia el final: saludos, abrazos y sus aplausos hacia nosotros, los espectadores. Era un taller de teatro de un Complejo Asistencial de Bell Ville. Los pacientes-actores eran personas con incapacidades psicointelectuales. Terminamos bailando todos en el escenario-pista. La nuestra es agua del río mezclada con mar...

6 comentarios:

xxx FroggieS xxx dijo...

¡Qué lindo post, Ross!, y qué bueno verla inspirada, con toda esta producción blogueril.
Me surge "de poetas y de locos todos tenemos un poco", quién lo dijo ni idea.
También me acuerdo de "Hombre mirando al Sudeste", del psiquiatra bien tirado para atrás en su sillón cuando atendía al paciente como para no contagiarse.
¿Y quién era el loco?

ana dijo...

esto es también un palito para la profesión, para sus inequidades, para los derechos de piso que nos toca pagar... si mal no leo... a todos los del oficio se nos incrustan en la memoria experiencias que finalmente resultaron luminosas y que partieron del "ninguneo" o del freezer al que nos mandaban los jefes... o de nuestras primeras armas, como decís.
un besazo

Karina dijo...

Es interesantísimo el tema del arte ligado a los discapacidades físicas o intelectuales.
El teatro es sin duda una forma de expresión que hace aflorar lo mejor de cada persona.
Besos

Ross dijo...

Gracias Frog, tenés razón el psiquiatra lejos del loco... que loco!
Ana, claro que sí, viste? A uno lo mandan a hacer la cartelera o los breves. Patadas a los locos... y como sos tan virgen en eso, descubrís cosas que tal vez "el viejo" no vea más...
Kari,claro que es liberador y fijate que es una de las especialidades del arte más socialista en cuanto posiblidiades para que la hagan todos, no?

Fabricio dijo...

Hace bastante qu eno pasaba por acá, de vagoneta que soy. El tema del festival de Teatro yo tambein lo recuerdo, en esa época yo estudiaba fotografía en la Spilimbergo y nos mandaron a cubrir algunas obras, a mi me tocó un unipersonal: ULFF, linda época.
Y tambien tengo recuerdo de unos talleres con gente del neuro mescladas con el resto de los vecinos, tuve que hacer un ensayo fotografíco del taller de radio que tenía el neuro, creo que salió por "Radio a galena", aún existe?
Bueno, te felicito por el blog y te invito a que me visites al mio.

Fabricio dijo...

Hace bastante qu eno pasaba por acá, de vagoneta que soy. El tema del festival de Teatro yo tambein lo recuerdo, en esa época yo estudiaba fotografía en la Spilimbergo y nos mandaron a cubrir algunas obras, a mi me tocó un unipersonal: ULFF, linda época.
Y tambien tengo recuerdo de unos talleres con gente del neuro mescladas con el resto de los vecinos, tuve que hacer un ensayo fotografíco del taller de radio que tenía el neuro, creo que salió por "Radio a galena", aún existe?
Bueno, te felicito por el blog y te invito a que me visites al mio.