22.9.07

LOS CONOZCO

Es inevitable. Los tengo cerca y se relajan sobre mí. El se zambulle sin medir distancia. Es tarde, muy tarde y paso mis dedos por su columna, marcando la sinuosidad de las vértebras y llego a los hombritos, los masajeo con la yema de los dedos, rasco suave y masajeo. Cosquillitas, se va relajando, se entrega y su cabecita comienza a pesar sobre mis rodillas. Ahora ella ronronea cerca y reclama un lugar sobre el hombro y comienza a ocupar lugar, su cuerpo es diferente. Terso, musculoso y enérgico. Suspira, aletea las pestañas y marca una sonrisa relajada mientras apoya su cabeza en mi pecho. Ayyy. Evito pensarlos adolescentes huyendo de mis mimos. Les reconozco a cada uno la forma de respirar dormidos, las toses, los movimientos aún a la distancia. El olor de las cabecitas. Los pasos en la oscuridad. Los deseos. Las miradas. Las penitas. Las complicidades. Las bromas. Lo que los pone ansiosos. Ahora les pido yo: duerman así. Un ratito más por favor. Amores míos. (el dibujo es de acá)

13 comentarios:

Marian dijo...

Esos placeres cotidianos y temporarios son altamente satisfactorios.
Diría que los olés (percibís), no? Hasta en los pensamientos casi...

BeaCriZ dijo...

no tengas miedo. cuando el niño está acostumbrado a recibir caricias, va a seguir buscándolas, aunque no te lo digan. si dejaran de buscar tus caricias porque ellos consideran que "estás grandes para eso" conservarán, por siempre, el recuerdo de esos momentos y volverán a sentirlas cuando estén tristes o asustados. confía, no hagas planes a largo plazo, disfrutá el aquí y el ahora. lo demás lo tendrás por añadidura. besos y abrazos

Uninvited dijo...

Que te parió Vandadia Ross...
No vale hacer llorar un domingo post fideos con tuco, pre partido de Boca y frío casi otoñal.

PD: despues pasame la dire de La Escuelita asi voy a hablar con el flaco ;)
Un kiss, pibita :)

Rossana Vanadía dijo...

Marian, hasta los pienso, claro que sí!
Beacriz, tenés razón, si les sobra, guardan. Y tienen de sobra me imagino...
Gaby, acá tenés los datos de La Escuelita http://escuelamusica.com.ar/escuela_de_musica_contacto.htm , preguntá que día va Carlos Bini y listo. Suerte. Y yo hoy lloré también luego del arroz con pollo: viendo la peli Invasiones bárbaras, snif.

laura dijo...

Ross: los míos me siguen pidiendo mimos. Paseamos, compartimos momentos, charlas, nos reimos, nos damos la mano, les rasco la espalda...
Momentos nuestros.
Verlos crecer es muy emocionanate. Verlos hacerse tan ellos.
Juan, a punto de ser papá por segunda vez, aparecio temprano en casa y se tiró en la cama conmigo. Reclama más presencia mía, me quiere cerca.
Son emociones distintas, es cierto, pero cada etapa es disfrutable cuando uno se ocupa de que así sea.

Igual, pasa tan rápido todo, dejalos dormir así, acurrucaditos, por mucho tiempo.

Alicia R. dijo...

Rossana, a la chiquita aprovecho para acariciarle la panza cuando la despierto a la mañana. La de 15 también se deja mimar pero menos y buscando el momento. Un beso.

Kolo dijo...

que tierno, que simple, cuanto amor.un beso grande

Juano dijo...

Ross: No temas a la llegada de la adolescencia. Este fin de semana estuve en la casa de la vieja. Mientras veíamos una película sentí la necesidad de tirarme en el mismo sillón en el que ella estaba para que me rasque la cabeza. Y la situación, y los aromas, y la paz me transportaron a ese bienestar de la infancia... y bien lejos de ser un adolescente estoy... con treinta pirulos aspiro a ese placer para siempre... Besote!

Rossana Vanadía dijo...

Lau, mis hermanos eran iguales con mi vieja. Y yo.
Alicia, me encantó eso de aprovecho. Yo la recontrabeso y el otro no se niega jamás, le cambio todo por besos.
Kolo, otra que debe repartir mimos por doquier, no?
Juano, después de los 30, el diagnóstico es: calzonudo! jajaja, disfrutala!

flor guillermina maestro dijo...

Yo era muy mimosa y siempre le acariciaba el pelo, la carita, le tocaba mucho las manos...
Pero cuando cumplió 11, él empezó a poner una especie de distancia, y ya no lo toco más...

Adrian Pegaso dijo...

Que te pario... (y sabes que va con cariño), me hiciste llorar.

Bexos
Ad

Laura dijo...

Yo lo recorro, lo beso, lo mimo, lo rasco, lo canso de tanto toqueteo. Pero sé que le gusta, porque a sus tres añitos a veces, de madrugada, me llama y me pide un abrazo.

horacio dijo...

hermoso relato ro. besos.