16.7.07

LET IT BE

El sol que atraviesa el cristal no quema, abriga y disemina esas partículas diminutas en infinitas direcciones. Miro el sol, me dejo mimar: por la tibieza, por el andar impercetible del ferrocarril y por mis amigas atentas, cálidas, hospitalarias. Ahí estuvo el punto neurálgico de este recreo: reforzar las defensas, ver "otros mundos", reencontrarlos, saborearlos paro después volver. Con la mochila más pesada y el corazón más liviano. Gracias infinitamente. No sentí frío jamás, a pesar de la temperatura.

8 comentarios:

YAYA dijo...

Nada mejor que salir a ver otras vidas, otros mundos, otras miradas. Sale fácil reconfortarse después de tanto aprendizaje y el frío ni se siente.

cristian calvani dijo...

bienvenida a la rutina! por dónde anduviste ross?

Rossana Vanadía dijo...

Yaya, aún con la falta de gas! no se siente el frío.
Cristian, anduve por capital federal. Vacacioncitas urbanas.

Rossana Vanadía dijo...

Yaya, aún con la falta de gas! no se siente el frío.
Cristian, anduve por capital federal. Vacacioncitas urbanas.

Laura dijo...

No debe haber cosa más linda que el solcito del invierno. Y si lo compartís con amigos, espectacular!!!!

Hurricane dijo...

Me alegro que hayas recargado las baterías y, realmente, pocas cosas hay tan cómodas como el balanceo del tren, y disfrutar la vista por la ventanilla.

Rossana Vanadía dijo...

Laura, y eso que anda escaso, no? El solcito se hace desear.
Hurri, si, las recarguè, cuando digo mochila pesada es porque traje regalitos para todos.

Adrian Pegaso dijo...

Muy linda la foto.

Muy linda toda la lana que tenes puesta.

Muy lindo que lo hayas pasado lindo.

Las vacaciones son asi... generalmente se disfrutan hasta el momento del regreso.

Bexos
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