La Negra Vernaci en su programa dice que "la joguineta gris es un viaje de ida" y cuánta razón tiene. Le agrego, el pijama también. Estás en tu casa, no vas a salir, te levantás, tomás unos mates y así quedaste en pijamas.
O tal vez te pusiste a limpiar, calzaste un jogging y en vez de decidir salir a trotar, agarrás el escobillón, seguro que lo manchás con lavandina y hasta que no llega la hora de entrar a la ducha te lo dejás. Crotez mal, pero mal. El pantalón al que ahora llaman color gris melange adquiere el contorno de tu cuerpo, de tus rodillas y aún estando parada derechita parecés flexionada. Tiralos. No, ¿por qué? si cuando llueve... si cuando voy al campo. No, cuando vas al campo no te lo pondrás y no lo vas a tirar jamás. Ni para la cucha del perro están.
Los que tenemos alma de crotos sabemos que eso está mal, pero en el fondo del placard hay un buzo antiguo y demodée que evitamos revolear a la basura. Porque es el símbolo del domingo de lluvia y vagancia, de la siesta enroscada en el sillón del living, de cortar los hojas secas en el otoño total no se nota y de que el espejo es un mentiroso. Mientras tanto don Crotto, déjenos en paz. Mañana es domingo.

