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11.6.09

AGUA


Hoy el profe de natación de mi niña que luego fuera el mío, me ha mandado unas fotos de ellos de un par de veranos atrás.

Agua, verano, agua. Mucha agua. Me doy cuenta como está relacionado ese elemento en nuestras vidas: el primer ambiente en el que nos movemos como renacuajos.

Agua que nos limpia, que nos empapa, nos calma la sed.

Agua. Este año no he dejado de ir al natatorio una sola semana. Mientras nado sonrío, pienso, coordino, me hace feliz. Empujo y lo que antes me resultaba imposible lo va siendo menos. Y secretamente felicito por llegar a la otra orilla y mis pulmones me lo agradecen. Para mí es tan importante respirar y llegar al fondo, cambiar el aire.

Luego salgo y suspiro, respiro profundo, me recuerdo a un perfume de Kenzo que tiene olor a agua y hace años que no compro. El de la forma de hoja. Se llama agua en francés. Mi fragancia perfecta.

15.9.08

AIRE FRESCO

Hace un tiempo que necesito bocanadas de aire fresco, de verdad. Sin multitudes, donde no tenga que hablar a los gritos y pueda transitar sin pedir disculpas de mi paso. Es una elección, quién sabe si momentánea o no, pero lo es.
Espacio o espacios, "parte del aire", como sea. Así, pasamos un finde de niños, amigos y pareja lo que se traduce en paseos, juegos, asadazo,peli en solitario (El nido vacío, me encantó) filosofía cotidiana y la infaltabe música. Se remató muy bien en un sitio tan despoblado como triste -pero sin importancia porque la tristeza no iba conmigo- en que se ha convertido La Feria del Libro desde hace un tiempo. Pasamos a saludar a un amigo que tenía puesto allí y dejarle sus cereales de merienda que había olvidado en casa.
Luego nos esperaba un exquisito corolario: Tamboorbeat, ¡como me gusta Tamboorbeat!, en un escenario callejero en medio de una muestra de arte y diseño. Un puñado danzante, una cantante excepcional, un DJ, instrumentos suficientes y ejecutados con fervor (cuatro, dejembé, congas, por ejemplo). Al final del final, sandwiches de pan casero con rúcula, queso y aceitunas negras.
Detalle, hay luna llena, ni luz artificial necesitabas, ¿para qué?
Al final del final del final no te lo cuento.