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7.2.11

ME TOMO 5 MINUTOS, ME VOY A LAS SIERRAS

Sí, fijate que aunque no hayas tomado la decisión de vivir en las afueras de las ciudad, un buen día, agarrás el auto, el canastito onda Oso Yogi, los niños, el perro, el marido, un bolso y te vas para el norte, sur, este u oeste y algún arroyo vas a encontrar sin viajar demasiado.
Hoy, la madama estaba encaprichada con ir a las 3 cascadas, la locación del famoso shock! de la Giménez. Digamos que no es como un mojón, como las manos marcadas ni hay un monolito. Será porque el agua fluye y la rubia ni pisó el lugar otra vez. Tampoco usa Cadum y es lo que menos me importa.
Lo cierto es que Ascochinga, como podria decirte Cabalango, Villa Animí o Molinari, sin ser famosos son sitios llenos de oxígeno, sin parlantes estridentes, con niños que juegan en la arena, otros que se bañan en ollas de agua cristalina y cascaditas para que caigan estrepitosamente por tu espalda. 
Má, ¿trajiste picadillo? La má, llevó salado, dulce, fresco, caliente y se sentó a tomar mates con su pequeña Blackie que por primera vez nadó un río. Luego de salpicar y trepar como cabras,  la má con ayuda del pá, los dejó sequitos con ropa olor a rico para comprar más allá salame de la colonia y queso y cenar bajo el cielo. El único trámite fue llegar dormidos y enredados en la parte de atrás del auto y entre sueños comentar: que buena idea ¿cuándo vamos de nuevo? EN CUANTO PODAMOS.
Update: la imagen final del video de la publicidad es tal cual de la que tomamos arriba...

21.9.10

NACE UNA FLOR...

Cuando llegaron los niños a nuestras vidas, sin querer decidimos que quedarían automáticamente incorporados a los devenires de un músico y una periodista. Así es como acompañan a conciertos, ensayos, paseos por ferias varias, museos, inauguraciones, presentaciones de libros y reuniones con pares similares. Mi hija,  va por segunda Primavera en Carlos Paz, en la primera estuvo al costado del escenario,en ésta, desde el frente, junto a mí y el hermano. Papá llegó a ubicarnos entre los cientos de jóvenes y nos saludó desde allá: pantalones fucsia y remera de Elvis. 
Llegamos a la instancia de la Villa casi por la necesidad imperiosa de estar juntos unos días: veníamos de una agenda agitada, traqueteo cotidiano,cambios de horarios y etcéteras. Nuestros escasos excesos de cash y las pocas probabilidades de endeundamiento, nos llevan a realizar locuras o bien, a poner en práctica "lo que no se va en lágrimas, se va en suspiros". Salíamos de un golpe certero, duro y contundente: el sueño completo de la refacción de la casa es imposible. Será un sueñito. Que se hagan agua los helados entonces y nos vamos todos a un hotel como le corresponde a un rocker de ley por el que la Municipalidad de Carlos Paz no puso una rupia. 
El hotel, muy bonito, tenía pileta climatizada, nos cobraron como habitación y era un departamento. Pagamos un día y nos dieron día y medio. ¿Qué más? Los pésimos administradores sabemos que lo caro, fuera de temporada nos favorece. Por eso también somos outsiders y arremetemos con "el fuera de"...
Allá anduvimos, jugando a la Oca, viendo adolescentes deambular de la mano, jugar al voley y reír a más no poder. Comimos rico, visitamos al Tío Samuel que coordina una Colonia de Vacaciones y dormimos como angelitos sin llegar a contar ovejas ni las calorías del desayuno buffet.
Volvimos extenuados, con muchas ganas de ver a la perra y pocas de desempacar la maleta que cargo siempre como si nos fuéramos a Alaska justo para el deshielo. 
Todos sanos y mimados. En el viaje de regreso el niño (desubicado amorcito) habla: dice la seño que nos tienen que explicar como nace una flor. Al unísino los padres empezamos a cantar: nace una flor, todos los días sale el sol... 
Enseguida pensé: el castillo de naipes se vuelve a armar.

16.11.09

CAMINATA CELULAR





Camino, caminamos, tropezamos con el fierrito que me destrozó una zapatilla nueva. Vemos troncos "que tienen culo, mami". Cruces con antenas para celulares, próceres kirchneristas  y otro ex presidente con patillas devenido en "Rey del colchón". Un gatito que no se dejan fotografiar y graffitties impúdicos y operados. Todo eso, a un solo precio y muy bajo costo: caminar (bueno, lo de la zapatilla fue costoso, sí).
Update: donde dice estravismo, leé estrabismo y mandame a estudiar ortografía o al oculista para que me corrija a mí.

12.7.09

LÁGRIMAS Y RISAS, LA VIDA

Amanezco semiprogramada, un llamado me cambia el ejecutable y allá vamos. Allí estamos, somos tres amigas y hace mucho que no nos vemos juntas de verdad pero ya no importa. Circunstancias, días y este invierno nos reúnen muy cerca de La Cañada, algo tan cordobés como un sitio así. Hay lágrimas, hay dolor y palabras pero sobre todo mucho corazón, ese que te indica que tenés que estar ahí y guía todo impulso. Pero el día sigue... el sol continúa y mis vacaciones ya no. Quiero una despedida. Quiero un paseo por las sierras, algo. Quiero armonía. Allá vamos, hacia un verdor ciego, unos árboles desnudos y una casa de té con cosas ricas. Los niños duran a la mesa lo que duran las cosas ricas. Luego salen a investigar. Nosotros aprovechamos para mimarnos un poco mientras nos calentamos las manos heladas. Los niños corren con el abrigo en la sangre. Bajan y suben incansables hasta una pileta por allá abajo de la bella casita de piedras y vienen exitados: ¡hay una rata muerta en el agua! ¡Vení a ver! Vaya postre, pienso, pero voy. A unos pasos del cadáver flotante, el niño, salta hacia la pileta con el grito salvaje y reconocido de ¡ababunga! Me paralizo, sale y ríe, y río también. Esa parte de la pileta está vacía. Repite el chiste y reímos otra vez. Toca la rata con un palo y le da asquito. Regresamos. El día me ha parecido una eternidad. Desayuno con lágrimas, merienda con sonrisas. A veces se invierte el tiempo, a veces no es tan parejo, son momentos. Es la vida.

10.7.09

AIRE LIBRE, PERO SENCILLA JAMÁS


¿Dijeron aire libre? Bueno, ahí estamos, bicicleta pero nunca así nomás no no. Y bué...
No le hace a la teoría de las joginetas crotas... (dentro de la casa anda de bata, como Sandro, je)

9.5.09

DEJA QUE FLUYA

De pronto programaste. Vacaciones, findes, paseos, pura actividad lúdica. Pero no haces bien en esperar que todo salga redondito porque somos seres humanos y la probabilística es una disciplina que te indica que hay posibilidades de que salga todo patas pa´rriba. Y ya que hablamos de patas, no tan sólo los seres humanos serán incluidos sino que también, los del reino animal.
  • Hicimos operar a Blackie para que no tenga más cachorros y tampoco enloquezca a su concubino, a los perros de la cuadra, la manzana y el barrio. Como había comenzado su celo, tuvimos que resguardarla en el post operatorio, lo que no nos salvó del lamento salchichiano, y de las meadas perrunas en la vereda. Unos cuantos Romeos aullan y aullarán por no sé cuántas noches más hasta que la dama "deje de oler a hormonas".

  • Planeamos salir en pareja pero otros planes nos llevaron a que se convirtiera "en familia". Antes pasamos por el vacunatorio para evitar la neumonía. Llantos, twist y gritos. Explicaciones y consuelos. Más tarde, diversión.

  • El niño también es asmático, leve, pero lo es. Esta vez mi reacción fue más madura. No he llorado durante el relato del diagnóstico y estoy en orden para un tratamiento feliz. Respirar.org está en "mis favoritos".

  • Hemos cocinado rico y bailando, Viviana Pozzebón con Tamboorbeat me ha dado inspiración para cantar y a los chicos para bailar, buena combinación junto a galletitas con grajeas de colores para hornear, amazar pizzas, preparar pescado a la crema y milanesas.

  • Proyectos y las consecuentes deudas forman parte del espectro y se han instalado en los diálogos familiares. Que bueno lo primero, que bajoneante lo segundo. Indicador: estamos vivos. Alive, on, piú avanti.

  • El cambio de cole está dando resultados. Un alivio saber que fue una desición acertada.

  • Tenemos las pecés en terapia intensiva, pobladas de virus y placas descontroladas. A veces, durante la abstinencia, nos ponemos en posición fetal hasta que alguien nos inyecta un byte. Luego salimos a caminar o a nadar y ya todo toma otro color. Tonalidad otoñal. Por favor no quemen hojas, eso sí.

  • Qué bueno tener blog para poner todas estas boludeces, por ejemplo.

  • See you later alligator

(update: con esa cara de "yo no fui" vieran como levanta!)

13.11.08

RÍO, RÍO MARRÓN

ANTES
DESPUÉS
DE YAPA, LA SIRENITA DE AGUAS DULCES

Llegar, buscar lugar, pagarle al playero. Amenazar los niños para que no se acerquen hasta que no sepamos las profundidades. Él se quedó sobre una piedra y así me reclamaba sus "poderes" o alitas para flotar. La Sirenita iba y venía y jugaba a que era Ariel, claro. Ni les cuento al que le tocó ser Sebastián o la bruja mala del fondo del mar. Nosotras: además de los soliloquios continuos, atentas: cuidado, mirame el nene que me pongo bronceador, mate?, galletitas?, se me fue flotando la madalena!, etcéteras. Felices, arrugas marcadas por el sol, sí, arrugas ya.
El lugar es Cabalango, el arroyo, Los Chorrillos. El agua es casi tibia y yodada. Un paraíso campestre y barato, por el momento. Ay... extraño....

9.11.08

OJALÁ

Nos pasamos un finde de aquellos. Cuatro mujeres, mamás, amigas, ex compañeras. Distintas (Oro, copa, basto, espada, algo así) que anduvimos por diferentes caminos y que ya, post 40, tenemos muchas historias de vida. Pasado, presente y planes para develar. Exs novios, maridos y gente que se nos fue. Recuerdos en común, códigos, vueltas de la vida. Y esa es esencia que perdura: "que colgada!" (no me salían las cuentas, perdí llave de auto y celular a cada rato)
Ellos, los niños (en la foto faltan) como si hubieran recibido nuestra transmisión de complicidad geneticamente. Jugaron, tiraron piedras al lago, comieron, pedían indistintamente a cualquiera de las madres amigas. Respiramos aire puro, nos asustamos con una tormenta con granizo (de esas que sorprenden en las sierras) y fuimos al río a nadar, hacer castillos y alimentar mojarras.

Mates hasta quedar verdes, cerveza hasta hablar más de la cuenta. Brindis perfecto con copas de verdad y vino con burbujas.
Fue tan lindo y será tan lindo porque, como dije, la historia continúa.
Posted by Picasa

1.11.08

TRES PASOS PA TRÁ ... PA TRÁ ... PA TRÁ

¿Te acordás prima cuando jugábamos a María La Paz? A veces mis hijos me dan bola y jugamos a juegos antiguos "al cartero", "al tic tac", "abuelita que hora es?" (con la soga), hablar en jeringoza y también, ¡porqué no! nos desarmamos de la risa tratando de bailar "flogger".
Sé que esto no durará mucho, que luego seré una vieja ridícula y patética. Pero mientras tanto, me divierto compartiendo y contando lo que me entretuvo de chica.
Salimos a caminar: cortamos flores, armamos coronas, las ponemos en agua aunque sean diente de león. Pasamos por mi escuela primaria, les cuento que a los siete años, íbamos y veníamos en colectivo de línea con compañeros de la misma edad. Que acá vivía la tía tal, que allá la otra, le tocamos el timbre a la tía Ilda y si está la saludamos.
Les muestro donde quedaba la academia de mecanografía (la niña no se explica cómo fui a aprender eso, ¿para qué?) y donde le mandábamos a robar chicles al mellizo mientras que con la melliza volvíamos loco al almacenero preguntando precios. Toda esa odisea en el camino a catecismo. Después obligamos al ratero a confesar el hurto y nosotras no dijimos ni . Estuvo arrodillado rezando un buen rato por hacernos caso.
Mis hijos se divierten con las historias, la transformación de los sitios (vivimos en mi casa de infancia, en el barrio) y van construyendo su propio anecdotario con otras aventuras.
Momentos que los registra la memoria y la oralidad. Impagables.

26.10.08

CONTRARIEDADES COTIDIANAS 9: DE PASEO POR LAS SIERRAS

Hace más de dos meses que no llueve así, así como ayer. El pronóstico dibujaba en el diario un solcito apenas tapado por una nube y una máxima de 32 grados. Miro el calendario: no son muchos los findes que nos quedan libres porque el músico de la familia anda muy solicitado. Acordamos, rompimos el chanchito que ya está desnutrido y reservamos una fecha en un hotel que ni estrella tenía pero la pileta estaba habilitada. Hasta a todo como en película de Disney ... pero...
  • Llego el viernes del trabajo, 23 horas, saldríamos sábado a la mañana. A preparar bolsos, las compras en el super las hicieron órdenes de mamá vía celular mediante. Nada listo. Manos a la obra.
  • La niña prepara su bolso como para ir 25 días a Hawai, inclusive un bolsito de maquillaje, otro para la Negrita (su muñeca de la vida que luego tendrá su historia) y el niño prepara una bolsa de consorcio llena de juguetes y el hombre araña que casi ocupa el lugar de otro niño.
  • La búsqueda de los bracitos para flotar que tan caros salieron y tan celosamente guardé, no aparecían. Le decimos los poderes. ¿Quién los encontró? Ella, la cachivachera. Que si le pedís que te alcance la sal no la ve. Pero halla lo inimaginable, cada cuál tiene su virtud en casa.
  • Preparamos libros, trajes de baño, toallones, ojotas, bronceador. Programamos las comidas y hasta los juegos de mesa.
  • Acostarlos frente a tal excitación fue todo un logro. Al otro día amanecimos cruzados de cama: las mujeres por un lado y los varones por otro porque lo única que calma la ansiedad de la nena es dormir a mi lado. En fin.
  • Me levanto, ni miro por la ventana y preparo el mate para el viaje. Se levanta el señor marido, bosteza, se lava la cara, mira afuera y me dice: está nublado y frío. Lo niego, acá adentro hace calor, salí afuera, me dice. Estaba fresco. Encima se nos mete un gorrión por la ventana enloqueciendo perros y niños!
  • ¿Qué hacemos ante tal panorama? Salgamos igual, no hay esperanzas que se despeje pero al menos... no sé. Cancelamos la reserva. Llevo todo por las dudas, no sé.
  • Salimos. Comienza a llover, me bajo a comprar facturas, llueve a cántaros.
  • La otra propuesta era ir a esos parques insoportables con shows de lobitos marinos (sí, en las sierras también hay) pero no abren los días de lluvia. Menos los de diluvio.
  • Seguimos. Llamo a un hotel tipo Colonia de vacaciones y me dicen que podemos almorzar y usar instalaciones, es decir, juegos. Iremos igual, a ver que pasa...
  • Llegamos al dichoso lugar, ya había pasado la hora del almuerzo. Él aún culpa al cambio de horario. Que si son las 2 nosotros vivimos como si fuera la 1.
  • Mientras, en el auto, cantamos, jugamos, inventamos. La niña se descompone (como yo cuando era chica) cambiamos lugares, paramos, nos mojamos. Peleamos, nos reconciliamos. Contamos anécdotas, etcétera.
  • Paramos a almorzar en La Falda (conocen?) Los chicos felices porque el restó tiene más de una copa por persona. Comemos rico y gastamos la plata prevista para el alojamiento. No importa pero ahora... ¿dónde vamos?
  • A casa... a alquilar películas. Y llueve. Y llueve.
  • Regresamos y los perros nos reciben con una llama olímpica. Jugamos un rato en Youtube (cada cual elige un tema para mostrarle a los otros y no vale elegirlos muy largos), vamos al video club, alquilamos.
  • Acá estamos: domingo de sol a full pero fresco, eso sí. Es un consuelo. Y el fin de semana aún no terminó!

4.10.08

VOLVIERON LAS CONTRARIEADADES COTIDIANAS! (OCHO, NO MÁS NÚMEROS ROMANOS)


De paseo a la plaza

Papi se fue a tocar electrotango, cargando, por fin, el bendito y valuado contrabajo en el baúl del auto con asientos rebatibles. Tempranito porque es lejos. Mami, antes de apuntar a la acogedora, seductora y llamativa cama para hacer la siesta, se le ocurrió invitar a los niños a la plaza. Allá fuimos y vinimos con una cosecha de ... contrariedades...
  • Tuve que rebatir los asientos también para que entren las dos bicis y amuchar los niños entre ellas.
  • Preparé canasto primorosamente con mantelito a cuadros, cereales, galletitas, coca zero y mate. Disco de playa y libro.
  • Antes de partir niño dice (grita, vale?) quiero que mi bici entre primero. Papi, que no ve las horas que el auto de vuelta en la esquina y prepararse para su propia partida, trata de convencerlo: Si tu bici entra segunda después baja primera!... Niño convencido y grita: primero para subir al auto!
  • Todos, o sea los tres, en el auto. Niña se baja: se olvidó la cartera ¿? Demora, niño se queja.
  • Llegamos, bajamos las bicicletas. Y digo: damos cuatro vueltas a la plaza, mamá camina, ustedes me siguen, dale? Camino, me pasan, juegan carreritas, me pasan otra vez, cambian de rumbo, se juntan en el centro, se chocan, y yo no había dado dos vueltas aún. Reclaman: estamos cansados y tenemos sed.
  • A buscar el canasto y acampar. Sol tibio, sombra fría. Me acomodo a medias. Sirvo la gaseosa y me preparo el mate. Queremos jugar al disco, me dicen. Jueguen, les digo. No, con vos. Bueno, después. No, ahora. Hasta que mamá no termina estas páginas no se mueve. Y no se mueve, eh?
  • Llega el del carrito de pororó y copitos de azúcar. Piden ambas cosas y luego dudan y piden churros. Me niego y doblego la apuesta: o eso o pelis en el video más luego. Se inclinan por las pelis, pero piden la merienda.
  • Niña saca del canasto de la bicicleta una soga. Saltemos, propone. Nos toca mover a niño y a mí, ella casi nunca pierde, cuando pierde salta él y pierde al toque y se enoja. Se me ocurre otro juego aprovechando la piola: los indios y los vaqueros y yo los ato al árbol y después vemos...
  • Artistas callejeros a la vista. Ayyyy... empiezan a revolotear los niños y ellos se acomodan en la platea, o sea, bien en frente a Vainilla y Chocolate. Previsible pero de todos modos, los niños se prenden y ríen. Mientras, busco en la mochila el pago para cuando pasen la gorra de Chocolate.
  • Baja el sol y llega la hora del video. Nos vamos despidiendo de la Plaza y ellos se provocan: juguemos carrerita hasta el auto! El otro responde no, no juego. Al instante se arrepiente, ventajea y sale corriendo hasta el coche. Así, hasta la próxima parada: el video club. Luego a casa. ¡A bañarse! ¡Yo primero! Etcétera.

28.7.08

CARIÑAR EL ALMA


Mi hijo dice "cariñar" cuando se refiere a las caricias y la verdad es que a mí me encanta. El sábado amaneció templado, sin viento, ideal. Improvisamos compras, colchonetas y vajillas y nos subimos al auto. Si desde la ciudad de Córdoba se pueden ver las montañas, imaginate, cuánto podés tardar en alcanzarlas: 20 o 25 minutos. Y partimos a "cariñarnos" los ánimos.

El asador estrenó por segunda vez (claro que se puede estrenar por segunda vez!) su "ciencia", armamos la semi tienda para tirarnos a leer, semi tienda criticada y ubicada en el sector "para qué gastamos en ésto" y que por fin refutamos tal pre concepto. El niño metió los pies en el barro, hecho que incluyó buzo, medias y zapatillas. Comimos riquísimo y picoteamos budín de naranja hecho a las apuradas (de verdad, saben muy ricos, asi nomás, ponele esto, esto y eso al horno y sacarlo un minuto antes de salir).

Le convidamos carne a unos perros vagabundos y les dijimos que no, que al auto no, que hasta allí llegó la hospitalidad. Partimos a merendar por otros lados previa compra de buzo y medias (deme los más baratos, por favor) para que el pequeño no se congelara. Caminamos y caminamos y cuando estaba fresco, el café y el chocolate caliente terminaron este especie de "parche" a la cotidianeidad. Eso suma, les aseguro, pero hay que seguir trabajando en este tránsito emprendido en el último "parate".

9.7.08

¿Y DESPUÉS?

Vacaciones de julio, un reporte del tiempo casi perfecto para un invierno que transita el amenazante cambio climático. Una semanita para compartir, poco dinero y la ciudad abierta. A esta mesa servida que puede llegar a ser exquisita y terminar como este banquete de Travis, le ponemos la mejor dosis de cariño, paciencia, tolerancia y buena onda.
Estamos recuperados, celebremos. Programas: viajar en trolebus (ayer lo hicimos wiiiiii!) y recorrer por el centro de Córdoba todo lo que deseen, comprando alguna que otra pilcha ya que la "fiebre" me los ha dejado con varios centímetros de más de altura y bastante hambre también para llenarlos (esto puro preconcepto de "nona" pero la verdad es que están más altos). Merienda en un bar clásico de la ciudad que tiene esos living que nos gusta a todos. Otras meriendas en las sierras chicas que, saben? las tenemos a no más de media hora. Caminatas y bicicleteadas por las ciclovías (asunto que ha resultado una carrera de obstáculos, sinceramente), mateadas con amigas con hijos, asado del papá (hoy es el gran debut luego de mi renuncia veraniega de seguir asando por un solo motivo frívolo y criticable: odio el olor que me queda en el pelo). Los proyectos en los días que nos quedan incluye feria del libro infantil y cine, por suerte en horarios de mañana que me darán horas libres por la tarde para estar echada, tejer, escribir o leer y charlar con mi querido asador.
¿El fin de semana? Me lo tengo reservado así que: alquilo niños a solteros que quieren conquistar mujeres que aman como se ponen los hombres con chicos alrededor, busco refugio en obras de teatro infantiles que duren más de cuatro horas o los ofrezco a abuelas que hagan postres, tortas, jueguen a las damas, al rompecabezas, armen collares de fideos o vuelen barriletes. ¿Alguno que responda a las características por allí?

27.5.08

SIEMPRE QUE LLOVIÓ

Aunque no llueve ni nada parecido, está nublado y muy. Un fin de semana que pintaba de fiesta, pintó de bajón. Al niño lo mordió un perro, no de mi casa, sino de mi hermano. No es grave, solo rasguños, pero el susto empañó el paseo al campo. Sumado, se me partió el celular en dos, ese tan elegante que no terminé de pagar y solamente averigüé y ya me han mandado a lugares diferentes a reclamar. Hubo un elefante meón este mayo por Córdoba y ha pasado por donde yo anduve. Seguro lo que vendrá será mejor, caigo en mi propia trampa: Ya pasará, Ross...

27.3.08

EXPERIENCIAS CINEMATOGRÁFICAS

La verdad es que me da mucho placer ir al cine con mis niños. Eso sí, si el pochoclo o pururú como le decimos en Córdoba es dulce, más aún. Hoy llovía, estaba fresco, muy rara vez estoy en casa cuando vuelven de la escuela y los esperé con las entradas en la mano para ir a ver una peli de un cierto elefante: Horton. Llegamos a tiempo, compramos las palomitas de maíz y llevamos extra de gaseosa en el bolso. La sala, vacía, todita para nosotros. Más tarde entraron un par de personas. Cansada como estoy ultimamente, no habían pasado 10 minutos del filme que se me habían bajado todas las defensas... Encima, muy aburrida. Desopilante pero no de humor, sino la idea. El parámetro válido, en este caso, fueron los niños cuyo interés pasó más por ir al baño que por estar pendiente de este elefante fumado. Lo primero, lo segundo y si podían inventaban una tercera necesidad para dar una excursión por el toilette. Cuando por fin terminó, la rematamos vuelteando por el shopping para hacer listas anticipadas para los reyes observandolas vidrieras de las jugueterías, con tanto entusiasmo que en un abrir y cerrar de ojos (en realidad me había convertido en zombie a esa altura) lo perdí al pequeño. En un par de minutos vino de la mano de un guardia con los ojos más grandes que de costumbre. De allí a casa a continuar con las solicitudes de cena, relatos y más peticiones. Ya relajada, o aparentemente, me dedico a hacer una extensa lista en una planilla de excel. La guardé y luego quiero revisarla y no la encuentro. Juro que la guardé y no fue en el agua tapada con una piedra. Todo culpa del elefante delirante que oía hablar a las partículas casi invisibles.

7.11.07

¡MIRÁ!

Los niños tienen un don que de adultos lo perdemos, lo abandonamos o ignoramos. Ven y se sorprenden. Detectan detalles que se nos pasan. Y te ponen el semáforo en rojo por delante para que te detengas a observar. Estando de paseo en las sierras, mi hijo tuvo la fortuna de descubrir un parapente en el aire y que el valiente aterrizara apenas a unos metros. Vino corriendo a decirme que había visto a un hombre volando. Ayer, en otro paseo, recorríamos el patio del Cabildo de Córdoba donde se encuentran unas estatuas que fueron rescatadas del parque Sarmiento. Como no deja espacio sin mirar y le encantan las plumas (me regala a menudo plumitas de colores que trae de la calle y que uso de señalador) vio una suspendida en el aire. Nos pusimos debajo a esperar mientras caía muy lentamente pero pasó un pajarito cazó la plumita en el aire y se la llevó. Nos reímos a carcajadas y le encantó ser testigo de esa travesura. A esa situación yo, sin su compañía, no la hubiera visto.

18.7.07

ENTUSIASTA SRL


Mi hermano, mejor dicho: uno de ellos, tiene el entusiasmo como sello innato. Como explicarlo... tiene el don de la sorpresa y la motivación así, porque sí. Le gusta mucho la naturaleza, las relaciones sociales, los deportes y sus profesiones: es kinesiólogo y radiólogo. No voy a contar aquí la historia de su vida. Sólo que cuando el despegó y yo era una adolescente, me sentí muy sola. No se fue al otro lado del mundo, pero eso me parecía. Nos escribíamos cartas interminables y yo me reía de sus faltas de ortografía. Él, tan estudioso, tan independiente, escribía como un niño. Yo le mandaba mis cartas y le contaba todo y por ahí también lo visitaba, más cuando llegaron sus hijos. Mi hija sigue esa tradición de los viajecitos. A mi hermano le fascina pescar y navegar en su piragua. Le compra cosas innecesarias (para mí) y la tunea. Nos pasea por su pueblo como si hubiera mucho por descubrir cada vez que vamos. Y lo miramos a través de sus ojos como si fuera la primera vez. Pero el otro día pasó algo que subió a los primeros puestos en su ranking: nevó en Ucacha. La noche anterior llamó y me contaba con detalles y yo, envidiosa, decía que no le creía. Pero el 9 de julio volvió a llamar para describirme los sitios cubiertos del manto blanco: ¡son más de 15 centímetros, nena!. Y luego las fotos, las que le sacó a los vecinos, los silos, la plaza, las casas, los muñecos, los autos, los etcéteras. Mi mamá siempre hablaba del entusiasmo del susodicho como una especialidad, como un don en comparación conmigo y mi hermano mayor porque no tenemos tal intensidad en cuanto a esa virtud. Y les aseguro que por un día ver un sitio a través de su lente debe ser una maravilla. Deberíamos probarlo. ¿No?

La foto muestra la plaza del lugar, mi hermano y dos de sus hijos: Gaby y Juanchi.

5.7.07

DISNEYNONAIS


Y ahí partimos los tres de estreno y felices al espectáculo de patinaje sobre hielo para el que esta madre había conseguido las entradas VIP (¡ayyy como me cuesta desembolsar en algo que no me convence del todo!) Inauguramos así las vacaciones invierno, tan esperadas, tan deseadas y necesarias. La bella dijo: recién comienzan y ya estoy aburrida. A poner empeño para pasarla bien, entonces. ¿Falta mucho para llegar? No, ya estamos cerca. ¿Pero es a la noche? Si, claro. Llegamos por fin, estacionamos y comienza la gran Cruzada. Subir el puente escoltados por 100 vendedores que te persiguen y ofrecen espadas con luces, alas con lucecitas, antenitas brillantes, varitas mágicas de mentirita y el pasaporte para ser una princesa. Como mis niños son medio fóbicos a la persecución, no quisieron saber nada. O habrán adivinado-presentido que los verdaderos espejitos de colores estaban adentro. Y tuvieron razón, los puestitos de merchandising eran imanes irresistibles para estas almitas consumistas y viene la bruja más mala de la historia y les larga: si compramos ese Stitch no podemos comer nada de nada. Y la bruja es mala pero no tan mala, y abre la billetera y paga los Stitchs. El espectáculo creo que estuvo bastante bueno, pero mirar al pequeño fue un show para mí, sus comentarios, sus mímicas, su sorpesa y ella, tan discretamente crítica y descubridora, tan alerta. También tan hambrienta: cuando salgamos de acá mami, me como una vaca. ¿Y si nos comemos al Rey León? Ayyy ma, no. Tengo hambre y sed. Después también ganas de ir al baño, frío y cansancio. La vuelta, los proyectos para lo que sigue de este "descanso", los recuerdos recientes. Contarle al papá que esperaba a mamá con la recompensa: los libros de Adrián Paenza. El té de hierbas, la cama calentita. A brillar mi amor. Nos quedan dos semanas para recurrir a la magia de que el dinero alcance para los antojos, la paciencia no se agote y nos podamos divertir también.

26.5.07

EL ORDEN DE LOS FACTORES...


Má, me ponés la "pícula" de blablabla... me dice el pequeño exaltado... y como nos pateamos toda la siesta en el zoo, estoy moribunda y dilato el trayecto hasta el tele y etcétera etcétera. Entonces le digo: si me nombrás cinco animales que vimos hoy te busco la peli. El responde (antes me acomoda la mano cerrada para levantar los dedos de a uno): una tortuga, una tortuga, una tortuga, una tortuga y una tortuga. You win.