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12.1.09

NUNCA IMAGINÉ

Una sensación, un síntoma, mareo, dolor en la nuca, nuncas antes. Ganas de llorar y una pregunta secreta ¿y si me muero? ¿ y si esto es? Y el corazón se alborota y no entra un bocado y no se resiste un bocado.
Me siento en silencio y me pinto las uñas de rojo, pies y manos. Los auriculares me regalan unas preciosas melodías e mujeres de tribus africanas pero igual siento tristeza. Los niños miran TV, eligieron unas pelis. Comí unas cuantas uvas y la partida al destino de vacaciones es inminente y aunque mi pulso se acelere o mi corazón quiera salir por mi boca, nada dicen los análisis ni los doctores. Sólo un diagnóstico: crisis de ansiedad. Muchos consejos, tratar de prevenir, no llegar al límite, tratar de descubrir el disparador. Me siento cansada los glóbulos me han vencido.
Y quiero ser feliz y tener proyectos y me rodea un tempo que me dificulta mi tempo.
Escucho estas mujeres africanas que cantan sin esfuerzo y quiero hacer cosas sin esfuerzo, quiero fluir sin nudos en el estómago, sin mareos, sin miedos a que el monstruo no me deje en paz.
Nunca pensé que me suecedería pero las uñas rojas se dispusieron a teclearlo de una vez por todas mientras esperan secarse.
De a poco voy a ahuyentar estos avatares y tengo que empezar ahora mismo.
Por eso digo, hasta mañana.

18.11.08

OMMMM

Nada mejor para vencer el insomnio y alejar los fantasmas que la relajación. Ese fue mi argumento para acabar de una vez por todas del tránsito de cuerpos adomercidos en la madrugada debido a los temores de mi niña.
Acudo a los recuerdos de una que otra clase de yoga, algo de tai chi, prendemos una vela perfumada con vainilla y música de Enya, por ejemplo.

Pido silencio y comenzamos a bajar revoluciones. El niño en los primeros cinco minutos se dispersa o se "desgracia" o hace un chiste y desiste de mi clase. Pero ella persiste. Le enseño algunas posturas, respiramos, exhalamos, nos conectamos con el interior, una luz nos invade y luego se va diluyendo y creas o no, empieza a bostezar.

Para cerrar el ritual, masajes. Posición de loto, y deslizo mis yemas por esos hombros suavecitos, infantiles, tan reconocibles. Mientras le digo: imaginate un buen lugar, el mejor del mundo, donde te gustaría estar y disfrutar (mar calmo, montañas eternas, llanura en paz, pienso) sin embargo, me dice: "voy por el shopping en patines y me compro todo lo que quiero". Oriente está lejos. Muy.

20.10.08

CUCOS, FANTASMAS Y OVNIS

Casi todos hemos pasado por la etapa, más allá de los terrores nocturnos, de los primeros miedos a la muerte y a que se aparezca el demonio. En este momento, hablemos del miedo, cagazo que no se arregla con "eso pasas en las películas". Freddy es un boludo con máscara, hemos jugado con la careta de "El grito" y nos hemos puesto sábanas a lo fantasma.
Pero, la niña vio en el noticiero (ve y lee noticias siempre que puede, ¿?) que filmaron una sombra de un fantasma, de la hamaca que se mueve sola los días nublados entre las 8 y las 8 y media y todas esas tonteras que pasan para rellenar espacios.
¡Mamita querida! El otro día me despierto y en el paseo nocturno por los cuartos me encuentro a la criatura (de casi 9) con los ojos como platos y la luz encendida. "Tengo miedo al fantasma, ma" y andá a rebatirla si lo es que lo vio en las noticias, no en una ficción. Venga con mamá. Hice lugarcito y dormimos.
Anoche, en otro patrullaje,(ojo! no la hago de obse sino que de paso al baño, que siempre me levanto, pispeo, jejeje) Los dos beligerantes, es decir, hermano + hermana, durmiendo juntitos y abrazados, transpirados hasta la médula. Ella se despierta y apenas audible me menciona el innombrable. La paso a la otra cama. El niño estaba totalmente entregado a Morfeo. ¡Vaya Cazafantasmas!
Más o menos a su edad podría haber jurado (ahora lo dudo) que un ovni me tocó el pulgar del pié izquierdo mientras dormía. Y que por la ventana que daba desde mi cuarto al patio, podía ver una rueda de ángeles alrededor del jazmín. Y les temía, claro. No amanecí mística y encantada sino con unas ojeras feroces.