Síntomas de que sus repisas se llenaron de olorcitos ricos, sus paredes de posters, sus libros de curiosidades y sus pensamientos, ella sabe de sus pensamientos... Quiere más mamá que nunca aunque le parezca ridícula la música que escucho o que me nefregan tantas cosas que a ella... obvio que no!
Crece mi primera hija, todos los días cambia un molar o premolar y se peina como describe el tema de Eric Clapton, my lentamente. Combina colores, lee, hace coreografías, el hermano le da ternura pero dice que lo odia.
Crece y me doy cuenta que el prospecto se despliega hacia un espacio que aún no había explorado. Hoy saqué esas fotos, y ya casi no hay juguetes aunque todo sea tan delicado y sobrecargado. Ya no la quiero más, hoy le dije, la ADORO. Lo mío no tiene retorno.



