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26.3.11

COMO UN TROFEO

No me digas que el lavarropas automático no es uno de los mayores inventos del siglo que pasó, igual que el teléfono celular o la internet. Después de la rueda,vienen esos que te mencioné porque hacen la vida más fácil, llevadera y laburan por nosotros en algunos casos. 
Es decir, todo bien, loco, para el que inventó la rueda, la pólvora y el automóvil o los aviones. Pero meter una pilcha inmunda, poner un jaboncito que huela rico y a precio mediano y sacar la prenda en condiciones, es casi orgásmico. 
Después te podría sugerir otros logros en pos de una vida más liviana como el nebulizador casero, la depiladora, el microondas y el secarropas, pero en casa también tiene un podio la tostadora eléctrica. No podemos vivir sin ella. Han pasado los modelos más variados: desde una Atma a la que se le abrían las puertitas y había que custodiar porque no se apagaba automáticamente hasta el día de hoy cuando tenemos dos: una para pan con trigo y otra para pan sin tacc (para celíacos). Excelente. El otro día le obligué a mi suegro que se compre una porque me contó que se hacía las tostadas en la plancha bifera ¿¿¿para qué??? Después me llama y me pregunta como puede guardar las 18 tostadas que se hizo de un tirón por las dudas no tenga tiempo de hacerlas a la ahora del desayuno...
Sigamos con el podio, ahora va un artefacto que, te diría, se ha ganado una medalla de bronce. De las buenas. Es la miniaspiradora Phillips. ¿Para qué? Aspira como el oso hormiguero de la Pantera Rosa, no hay que enchufarla porque se carga como un telefonito, el filtro es lavable, ocupa poco lugar y listo, está en la repisa y ya casi ni uso palita de basura porque la loca se snifa todo: rinconcitos, libros percudidos, telarañas añejas, rincones del sillón y circulitos de papel que se escaparon de la perforadora.
Eso sí, a los adminículos hiper desmontables como multiprocesadoras o super licuadoras, les huyo: odio lavarlos por separado y más secarlos y guardarlos.
¿Y por casa, como andamos?

30.1.11

DEvÓRAME OTRA VEZ

Voraz. Insaciable.
Cuando tempranamente chateábamos con el mirc, con una amiga nos poníamos Débora Dora. Y dele que te dele conociendo desconocidos que nunca llegaro a la categoría de ilustres.
Así, tengo dos días sin laburar (L y M) y me quiero devorar un par de libros, nadar, tengo que lavar ropa (buscar donde lavarla, primero y secarla) y ordenar el desorden infinito de una casa en transición.
Ah, claro, tengo una familia que también devoro de a poquito, mientras me cuentan sus cosas, veo series de tv por internet o compartimos cositas como hoy: un helado a la salida del trabajo.
Lo quiero de menta granizada, que pique en el paladar. También quiero dejar de toser el polvillo ambiental y que no llegue marzo. Malditos hiper mercados, que han puesto a relucir los útiles escolares antes de fines de enero.

3.4.10

NO Y NO

  • No plancho nada
  • No lustro ni zapatos ni botas (bah, no tengo zapatos, no tenemos)
  • No ordeno la billetera
  • No piso las hormigas que llevan hojitas
  • No como pepinos ni pimientos morrones
  • No me peino con peines ni cepillos
  • No tengo tatuajes
  • No soporto las colalesses
  • No puedo ahorrar
  • No como carne de vaca fuera del asado
  • No uso tacos altos, máximo 4 cm, algunito
  • No me pinto mucho
  • No sé estacionar bien el auto
  • No puedo hablar en público
  • No me muero por tomar alcohol
  • No muero por comer cosas complicadas, mientras más cerca de su estado natural, mejor
  • No sé los rezos
  • No soy supersticiosa
  • No colecciono nada
  • No beso al aire
  • No barro la vereda
  • No lavo el auto

26.8.09

COLIFATA

Hacía rato que no oía esa palabra (colifata) como la expresión "dejá de romper los quinotos" ¡los quinotos! eso sí que es como decir: la que te tiró de las patas o mecachoendié. Bueno, hoy iba en el auto (ojo, soy la loca del Uno) porque mientras escuchaba el programa de Juan Di Natale, él hacía una conexión con una tal Raquel Welch que era Mariana Briski. Su personaje era ese típico de las radios porteñas que relata la situación de calles, avenidas y rutas. Pero ésta era muy boca sucia, muy, exageradamente y hacía unas asociaciones que me hacían reír a las carcajadas. De arriba, los pasajeros de los colectivos deben haber pensado que era una total y verdadera colifata. Me pasa a menudo con ese programa como cuando hacen "Tarareando por un sueño", un hallazgo de una creatividad desopilante. Son unos de los mejores momentos que paso a solas cuando conduzco o cuando (como ya les conté acá, canto). Para hacer gala de mis estados alterados también puedo contar que el otro día me metí a medirme una ropa a un local, me hizo calor, me saqué el sueter, me lo puse. Pagué. Me fui al super. Hice algunas compras. Salí, entré a otro local, y me miré a un espejo. Tenía el sueter, en realidad, cardigan, al revés, con los botones para adentro. O sea, colifa, mal. No está demás decir, me reí todo el camino de regreso.

23.5.09

PA´ DONDE SOPLA EL VIENTO

Siempre pero siempre me gustó salir. Fui callejera, deambuladora, de andar de acá para allá desde muy chica. En épocas "mozas" la movida venía más o menos así: facu por la tarde, de allí salíamos, barcito, cafecito, cervecita. Si era finde pintaba pub, si era época de trabajos prácticos íbamos de casa en casa buscando apuntes, libros, y nos colgábamos horas hablando. "Naufragando", dirían los rockeros de las primeras épocas. Una vez, antológico, durante el mundial 86 estábamos estudiando en Santa Fe y Colón con unas compañeras (en un depto, se entiende) todo el mundo viendo el partido de la final y nosotras ajenas al evento hasta que se armó el festejo. A eso sí le dimos bola, salimos y nos trepamos a un rastrojero que nos ofreció la caja para ir hasta el centro entre restos de verduras y allí fuimos cual carroza representando a las reinas de la zanahoria, la papa y la calabaza. El correr del tiempo me hizo un poco más responsable y me guardé, nacieron los niños, laburos, obligaciones, llevadas, traídas, cansancio crónico. Pero me encanta, de vez en cuando, escaparme como hoy, por ejemplo. Aunque me haya tomado sólo un agua mineral. Fuimos con mi sobrina a un sitio donde exponían obras, fotos, ropa, djs y todos los etcéteras imaginables. Cosas interesantísimas para ver en que anda la gente más joven, mucho más joven. De ahí un bar fonda a hablar de bueyes perdidos, recitales pasados, personajes extraños y nadas que veres. Dejo el yo, asumo otro y puedo viajar otra vez hacia sitios donde me encanta estar y puedo volver al otro que también amo tanto. Ahora entiendo porque no encajo con ninguna madre en los coles. ¿o casi ninguna?. Absolutamente no encajo. ¿Esquizofrenia aguada? "No la cura ni el doctor ni el amor". La cura tu propia libertad.

4.2.09

SOBRE LA MESA, EL MANTEL


Que ricos sabores descansan en tus papilas? Los dulces caseros, las maicenitas con dulce de leche repostero, el membrillo de la pasta frola.
¿Te gusta la frescura de la lechuga recién lavada, el tomate colorado y brillante, las cebollas dulzonas y la lluvia de queso parmesano sobre la achicoria recién cortada?
Una mesa tendida sobre el mantel limpio aunque esté desteñido, porqué no? Que huela a mantel de casa. Vasos transparentes, agua fresca que los empaña puede ser.
Los colores de las zanahorias y los choclos hervidos que transpiran vapor.
Qué bueno cocinar para mimar. El arroz amarillo que sabés que te sale bien. Los tacos de tu amiga Ro con una cerveza helada. El asado, las cebollas al rescoldo, los pimientos a la parrilla. Las picadas bajo el quincho con salame de la colonia en lo de mi hermano.
En cada casa su olor, su especialidad, su mantel.
El puchero de mi mamá era un clásico y las empanadas criollas también.
Mi tía, cuando nos invita, aparta en una mesa al costado todo lo que pueda necesitar a mano. Sus milanesas son lo más. Y los biscochuelos bien aireados de mi suegra, irresistibles para un té suave.
Me encanta esperar a los niños con la mesa puesta, y el menú listo y ellos agradecen comiendo a gusto y demostrando unos modales proporcionales a la alegría de ser recibidos así.
Esto es delicioso, . El pan está calentito... mmm... ¿Puedo servirme más?
Es un ejercicio cotidiano que muchas veces me da felicidad. Sobre todo cuando le puedo dedicar tiempo. Como en estos días, por ejemplo.
¿El postre? A veces ensalada de frutas cortada en grandes trozos y algunas con cáscara y lo más: que cada uno prepare su copa con cereales, crema, frutas y salsas. Diseño, sabor y color. Magia.

5.9.08

¿CUÁL ES TU BEATLE FAVORITO?

En la despechada dicotomía Lennon -McCartney, yo siempre me tiré para el lado del segundo. Paul, zurdo, dueño de unas melodías preciosas, aparentemente menos complicado, me seduce aún en la actualidad. Su carita de nene se ha transformado, obvio, pero no descarto nunca su paso por Wings o como solista.
Pero ayer Enrique Symns me sorprendió en "Falso impostor", el programa de Gillespi, anunciando que su favorito es George Harrison. Hay quiénes hincharán por Ringo, el señor de los anillos.
Obviamente que, juntos, hicieron maravillas. Pero ¿cuál es tu favorito?


3.9.08

UN OSO "VOLAR" Y OTRO DORADO

Soy tejedora caradura e instintiva. Me gusta algún modelo, veo, leo si puedo la publicación, compro la lana y manos a la obra. Me atraen esos modelos estrafalarios de tejidos, que combinan texturas, hilados y colores.

Hace un tiempito pasé por un kiosco de revistas (otras de mis debilidades, me internaría un mes en uno sin levantar la vista del papel con tinta que caiga en mis manos) y vi una con juguetes tejidos. Busqué los osos que eran más fáciles, luego las lanas y en la foto ven el resultado. El de ella es el glamoroso y con hebras doraditas. El de él es un oso "volar", "polar" le dije yo... No, má, este oso vuela (e hizo la simulación de cómo volaba).

Desde el día de la entrega, ambos duermen con su nuevo fetiche. Al principio los rellené con algodón y no, no es lo mismo... al otro día amanecieron aplastados y parecían una pizza a la piedra. Ahí nomás compramos el dichoso vellón que es una especie de relleno para estos peluches, los aplastás y vuelven a su forma original. Así que tuve que operarlos y hacer de taxidermista para que volvieran a ser osos.

Ahora tengo de víctimas de mis artesanías crochet a mis amigas, destinatarias, esta vez, de chales o toreritas. Todavía no cobro.

22.8.08

ME DIVIERTO BARATO

Escuchando "Falso impostor" conducido por Gillespi en la Rock and Pop
  • Jugando a la play con el niño, somos del mismo equipo y nos peleamos igual y nos matamos de risa

  • Viendo "Socias" por tevé

  • Cantando a viva voz en el auto cuando voy solita

  • Haciendo caminatas y charlando con mi niña "cosas de mujeres"

  • Comentando las "desventuras" diarias, con él, mi amor

  • Desayunando en silencio por las mañanas y compartiendo tostadas con nuestros perros

  • Tejiendo

  • Escuchando, en estos días, PJ Harvey y Nick Cave (ya sé que no son ohhhhhhh divertidos, pero me hace tan bien oírlos)
Sí, por el momento, me estoy divirtiendo barato. Que lindo para mí, después de que el carrito de mi montaña rusa se me precipitara. Que lindo volver a casa esta noche y cocinarles lomitos. Que lindo que me parezca lindo. Aunque no se entienda muy bien. Esa suma da número positivo.

30.4.08

LA MIOPÍA Y SUS BEMOLES

Por un lado, "sos miope, se te va a retrasar bastante las presbicia", me dijo el oftalmólogo. Fondo de ojos, mirá allá, acá, má para acá, que letras ves, y así. Por el otro, los anteojos re cancheros, si, pero tienen aumento (no soy calculín pero sí 1.5, digamos) suficiente como para que señalen tus arrugas con una lupa. Dos lupas sobre tus ojos. Y la piel que ya no es tan tersa ahí, resaltada.

5.3.08

PARCHES


Vivo de a parches, encuentros furtivos y relaciones touch and go conmigo misma. ¿Cómo es eso? El tiempo a solas es tan escasamente delicioso que lo programo, lo desmenuzo y lo disfruto. Pero a solas de verdad. No se me ha dado por la meditación ni el canto gregoriano. Pero la verdad es que está bueno descubrir que uno la pasa bien consigo. Capaz que salgo, escribo, pienso o descubro sitios en la web. Leo, escucho música, proyecto. O nada o todo. Sin interrupciones, aunque sea de a media hora. Esa es mi vitamina, esa es mi catapulta. Entonces sigo...

2.12.07

LA SEGUNDA PIEL

Recién me di cuenta luego de convivir cuando él me dijo que ni bien comenzaba el ritual post ducha de encremarme, suspiraba. Creo que fue mi mamá la que me inició en el vicio con la clásica Nivea de la lata azul. En casa había de todos tamaños, la familiar, una más chata y otra pequeña. Puedo olerla en mi memoria, y palpar su consistencia gruesa y grasosa. Mis rodillas, lejos de parecer lija, como sucede con cualquier chico de 7 años, brillaban. Cuando iba a lo de mi tía, que curtía la onda Hinds, le hacía sin remordimientos a la competencia en tono rosado. Tanto hasta que me regaló una. Crema para manos luego de lavarlas, en casa, en el trabajo y otra en la cartera. Emulsión corporal post baño, esas tipo spray que son tran frescas y dejan un perfume delicado. Demaquillante por la noche. Nutritivas, más o menos heavies, depende de lo que diga el servicio meteorológico y su índice de humedad, para dormir. Humectante de día, con colorcito en el invierno para tapar palideces. Anti envejecimiento, con vitaminas, elastina o gránulos. De colores y aromas a rosas, lavanda o pomelo. Carísimas, accesibles o baratas. Cremas. Para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero. Una delicia. Indispensables. Vitales.