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3.1.08

CONTRARIEDADES COTIDIANAS V: CUMPLIR AÑOS EN ENERO


Acordemos, no es lo mismo cumplir años en enero de este lado del mundo, que del otro. Acá hace calor y tiene sus contrariedades, básicamente: casi todos están de vacaciones.
- Riiiiing (o cualquiera de sus variantes: El Danubio azul, Makarena, La cucaracha, Crees que soy sexy?, etcétera) La que llama soy yo. Del otro lado: Hola Ro! Estoy en Villa Gesell. Yo: ah, te llamaba para invitarte, blablabla. Al pedo. No puede ir. Otra: Hola que tal si el sábado te llegás... Respuesta: ah, justo me voy de vacaciones el 5. No importa, toda la cerveza para mí. Ellos se lo pierden.
- Justamente, hablando de cerveza. Si el cálculo normal es de 3/4 litro por persona, con el calor se triplica. Y si son de empinar el codo con facilidad, se quintuplica. Y la heladera no da para tanto. Menos mal que la despensa de la vuelta tiene abierto hasta tarde.
- La torta: no por favor ¿a quién se le ocurre una torta en enero? La crema se chorrea, justamente no hay espacio en el refrigerator para mantenerla fría. Desde hace año opté por helados y son muy bien recibidos. Este cumple le toca al almendrado.
- En las fotos salgo con la frente brillante. Tostada y feliz pero con la frente brillosa, que feo. Avisen antes del click y me saco el lustre.
- Nadie cae a horario, pero igual, no hay que calentar comida. Self service, finger food. Así, con los deditos: untar salsitas, armar su propio bocadito. Unas cerezas con queso, algún paté, tostadas, aceitunas, verduras en escabeche. Etcéteras.
- Por favor, si ven a una bandada de mosquitos, le dicen que no los invité, que no los quiero en casa esa noche.
- Antes hay que cortar el pasto y acondicionar el patio que fue un poco abandonado durante las fiestas. Y darles a los perros una clase acelerada de buen comportamiento o al menos que no arrebaten bocaditos. Mejor los alimento bien antes, no?
- Dejar uno de los cuartos frescos y oscuritos para cuando los niños caigan dormidos. En casa no es tarea fácil ya que tiene una onda circulante, es decir, a todo el mundo le place circular por todos lados.
- A pesar de los descartables, inevitable, sacar algo de vajilla vintage y el mantel blanco de mi vieja. Me gustan los manteles impecables y ese es el dominguero. Antes, darle un buen chapuzón con jabón quitamanchas.
- Comprar velas para los candelabros para darle un toque MTV unplugged y olvidarme de ponerlas. O acordarme, pero que nadie me diga: oh, parece un set de MTV cuando hacían el desenchufado.
- Seleccionar discos para pasar y que nadie le de pelota a tal punto que yo me olvido de cambiarlo y toda la noche rota el mismo tributo a George Harrison.
- La ansiedad de esperar y no saber si vendrán los invitados. ¿No les sucede? Si a la hora pautada no golpean la puerta, uno se cree que es víctima de un boicot o pasó mal la fecha o ya nadie se acuerda...
Algo más para contar: como mi cumple es en vísperas de Reyes, a mí siempre me dijeron que había sido un regalo de Baltasar. De paso se ahorraban cualquier historia de repollos o cigüeñas y tenía un toque de magia. No hace mucho, una amiga de la infancia me dijo que cuando se iba de mis fiestitas, cortaba césped de mi casa para dejarle a los camellos que pasarían hambreados por la noche. Que ese recuerdo le resultaba inolvidable. Eso me gustó. Me alentó a dar de souvenir una bolsita con yugos para alimentar el paso de los Reyes Magos. La parte líquida cada invitado la lleva incorporada en el organismo y no en forma de joroba, precisamente.