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28.3.11
7.2.11
ME TOMO 5 MINUTOS, ME VOY A LAS SIERRAS
Sí, fijate que aunque no hayas tomado la decisión de vivir en las afueras de las ciudad, un buen día, agarrás el auto, el canastito onda Oso Yogi, los niños, el perro, el marido, un bolso y te vas para el norte, sur, este u oeste y algún arroyo vas a encontrar sin viajar demasiado.
Hoy, la madama estaba encaprichada con ir a las 3 cascadas, la locación del famoso shock! de la Giménez. Digamos que no es como un mojón, como las manos marcadas ni hay un monolito. Será porque el agua fluye y la rubia ni pisó el lugar otra vez. Tampoco usa Cadum y es lo que menos me importa.
Lo cierto es que Ascochinga, como podria decirte Cabalango, Villa Animí o Molinari, sin ser famosos son sitios llenos de oxígeno, sin parlantes estridentes, con niños que juegan en la arena, otros que se bañan en ollas de agua cristalina y cascaditas para que caigan estrepitosamente por tu espalda.
Má, ¿trajiste picadillo? La má, llevó salado, dulce, fresco, caliente y se sentó a tomar mates con su pequeña Blackie que por primera vez nadó un río. Luego de salpicar y trepar como cabras, la má con ayuda del pá, los dejó sequitos con ropa olor a rico para comprar más allá salame de la colonia y queso y cenar bajo el cielo. El único trámite fue llegar dormidos y enredados en la parte de atrás del auto y entre sueños comentar: que buena idea ¿cuándo vamos de nuevo? EN CUANTO PODAMOS.
Update: la imagen final del video de la publicidad es tal cual de la que tomamos arriba...
Hoy, la madama estaba encaprichada con ir a las 3 cascadas, la locación del famoso shock! de la Giménez. Digamos que no es como un mojón, como las manos marcadas ni hay un monolito. Será porque el agua fluye y la rubia ni pisó el lugar otra vez. Tampoco usa Cadum y es lo que menos me importa.
Lo cierto es que Ascochinga, como podria decirte Cabalango, Villa Animí o Molinari, sin ser famosos son sitios llenos de oxígeno, sin parlantes estridentes, con niños que juegan en la arena, otros que se bañan en ollas de agua cristalina y cascaditas para que caigan estrepitosamente por tu espalda.
Má, ¿trajiste picadillo? La má, llevó salado, dulce, fresco, caliente y se sentó a tomar mates con su pequeña Blackie que por primera vez nadó un río. Luego de salpicar y trepar como cabras, la má con ayuda del pá, los dejó sequitos con ropa olor a rico para comprar más allá salame de la colonia y queso y cenar bajo el cielo. El único trámite fue llegar dormidos y enredados en la parte de atrás del auto y entre sueños comentar: que buena idea ¿cuándo vamos de nuevo? EN CUANTO PODAMOS.
Update: la imagen final del video de la publicidad es tal cual de la que tomamos arriba...
12.1.11
CONTRARIEDADES COTIDIANAS 22: OTRO LADRILLO EN LA PARED
Andamos más punks que nunca, "para construir necesito destruir", dijo el Sex Pistol Johnny Rotten. Y cuanta razón tenía... Lo que en otro momento fuera un cuartito del fondo fue a parar a un par de contenedores. El resultado está a la vista y el futuro también será posteado. De ese sector, además de escombros, fueron a dar a distintos sitios cosas como monedas viejas que nunca coleccionaré, triciclos que quedaron chicos, pinturas que se endurecieron, secarropas que nunca fue refaccionado y casi-juguetes (barbies decapitadas, peluches descuajeringados, autitos en llantas y ladrillos de plásticos inservibles para construir algo de verdad).
La familia itinerante visita la casa y huye. Huyo, vale aclarar, y mientras tanto:
- Rezo para que no llueva tanto como para que me arrastre la arena hasta el Río Suquía.
- Controlo planos que no entiendo.
- Me encapricho en conservar una puerta antigua que no sabemos donde colocar.
- Me lamento por las plantas y las tortugas que están a la buena de quién sabe cuál ser sobrenatural.
- Diseño una cucha de luxe para los perros mientras nos reímos con los niños: la de Fito tiene que tener los colores de la bandera jamaiquina, mientras que la de Blackie será rosa chicle.
- Me distraigo en los colores, los muebles y los detalles y dejo para él lo groso: trato con arquitecto (amigo, fan del rock progresivo) y albañiles.
- No veo las horas de volver a esa, nuestra casita. Esto es inminente sea como sea.
16.12.10
EN TAN POCO TIEMPO
Se me adolescentizó la hija, el hijo dejó de creer en el dichoso Santa Claus y el marido se me pianta de gira musical.Me quedo en medio de una obra que recién comienza. O sea, va por el primer acto. Lejos de casa, aunque no haga frío. Sin cable y sin internet.
Pero nosécuáleslarazón: estoy bien. A pesar de todo, me siento bien.
9.8.10
INTENSIDAD
Este fue uno de esos fines de semanas intensos en los que uno no puede dejar de sentir un golpeteo de emociones, obligaciones y darse cuenta también de las obsesiones, porqué no.
Llegó el día del niño y el fin de la pregunta del pequeño: ¿cuánto falta para el día...?
La espada luminosa (por parte del abuelo) y la estación de servicio listas y viajando en el baúl del auto desde hace una semana. El libro regalo de mamá para que pueda leer solo: letras mayúsculas y dibujos divertidos. Admirables, juro que miraría cuentos así todos los días. Mucha alegría, mucho entusiasmo en el desayuno entre muffins rellenos de dulce de leche por su pedido y brownies que la niña misma preparó en la cocina nueva porque la jubilada tenía sólo dos hornallas en funcionamiento y una tapa de horno insostenible.
¿Cuál es tu obsesión? Elegir es una: ¿por qué no poder optar entre una y otra cuando las posibilidades se redujeron a dos cocinas? De antemano, uno va con un patrón, una serie de condiciones y aparece la otra opción, la inesperada y cae el cristal que sostenía la idea inicial. Es la misma adrenalina que me llevó a contrabandear el MP4 en la cartera para observar si todas las funciones estaban en condiciones antes de llegar a manos de su dueña (ese fue su presente) y sin tener que esperar a hacer un reclamo.
La cocina en su sitio. El plomero en su casa (por suerte, acudan a mí todos los dioses del olimpo) se fue en algún momento luego de dar todas las explicaciones sobre la los procedimientos que ni siquiera me entran por una oreja y salen por otra, me repelen. Vamos a buscar la cocina Luis, vení así ves lo de la instalación. Bueno, pero antes pasemos por la casa de mi mamá porque tengo que buscar la garrafita y luego tiene que cargar la garrafita. Y lo perdíamos en el Easy y hablaba horas con el vendedor y se despidieron como grandes amigos y yo con ganas de meterme en las piletas vacías. No entiendo. No importa.
Domingo, día del niño. 8 a.m. Ahora entiendo porqué mi vieja me daba el regalo la noche anterior. Abrimos paquetes, servimos desayunos. E hicimos, obvio deberes. Nos vestimos a los pedos, llegamos al Parque despeinados pero con el mate y los muffins y los brownies. Sol, viento, maratón. Mi hermano ofrecía sus dotes deportivas bajo nuestro aliento pachorriento y sobrealimentado. Mi otro hermano, mis sobrinas, mates al sol y a arengar se ha dicho. Arengábamos al que pasaba y nos divertíamos: atleta, chica con perro salchicha, mamá con bebé en cochecito, abuelita con nieto, la Marianita y su mamá. Más la ausencia de la Vero y su presencia infinita. Comimos rico y juntos, a mis hijos les gustan sus tíos. Jugamos al disco o feesbee y mi hijo me ganó por culpa del viento, eh?
Nos esperaba el club y la exhibición del video que ven, la que dice mirá mirá, soy yo. Envidio ese porte y esa habilidad corporal de mi hija, destreza que no heredó de mí, también vimos a otros atletas. Y el pequeño vino con la frustración de no animarse a ser karateka. Pegan fuerte, dijo. No me gusta. Todo ok, veremos.
Los deberes y la escuela otra vez hasta que agarra el bajón y la mudez dominguera.
Tanto cansancio me paraliza, me succiona, me desmoraliza porque el lunes es inevitable. Tanto amor me matará, decía un tema de Roger Taylor. No me extraña. Como sea, esta vida, merece ser vivida.
6.6.10
UN DOMINGO
A veces extraño los domingos, pero no tanto los domingos de muy chica porque no los recuerdo con tanta frescura sino aquellos en que la casa se llenaba de niños, hermanos y tíos y el menú era un crisol de razas aparentemente incompatible: pastas y asado. Mi mamá hacía tortas en cinco minutos en moldes savarín y las ponía a enfriar en el patio sobre la casilla de gas.
Esos domingos tenían banda de sonido de partidos de fútbol en AM y anocheceres nostálgicos cuando las visitas partían a los bostezos.
En un rescate emotivo trato de recrear algo de la magia de aquellos tiempos donde éramos muchos más que ahora en que los rumbos y el destino han sucumbido a todos los relojes imposibles.
Mi despertar fue calmo, los niños gustan de hacerse el desayuno porque tenemos la maquinita que "hace espuma" y así el chocolate sabe más rico. Prendo la tele y descubro una nueva serie "The Big Bang Theory" y van al toque dos capítulos muy divertidos. Continúo con sensación: "es muy temprano para levantarme". Circulan ruidos de hogar de pie pero me cuelgo también en un doblete de "Sex in the city" mientras le doy "unas vueltas al tejido". Mi hija merodea y le indico que es hora de hacer la "Exquisita" para la merienda y para que la casa huela a horno encendido y le encanta prepararla sola. Hay un espléndido día de sol, la parrilla se va a calentar. Comemos rico porque papá hace unos asados requete ricazos y las cebollitas al rescoldo son una magnífica compañía. Sigo tejiendo al sol y prometemos caminata post almuerzo. Lo que significa: bicis, perras y amigo que se cruce, se suma. Salimos como abandonando el Titanic. Y te dije, se sumó gente. El niño no pierde de vista los árboles desde donde se pueda sentir un Tarzán de ciclovía.
Ella se ríe de sus ocurrencias porque apenas subido grita como salvaje. Su amigo cuida la perra y ata la cuerda al manubrio y Gloria arrastra la bicicleta con la energía que la invade.
La Negrita, no. Sigue apretada a mis pasos, se detiene en las esquinas para que la levante y crucemos, rodea a los niños si se acercan desconocidos, y eso que no pasa de mis rodillas. Pero a las 16 mi feliz carroza se convirtió en zapallo. ¡Qué digo zapallo! En hiel se convirtió. Entraba a trabajar en minutos y no hubo bostezo, digestión ni: "mamá no te vayas ... " que pudiera remediarlo.
Estoy feliz porque estoy construyendo mis domingos, nuestros domingos. Me ha costado mucho lograrlo, para qué negarlo. Pero era hora, nena.
23.5.10
PLANTAR UN ÁRBOL, ESCRIBIR UN BLOG ¿TENER UNA FAMILIA?
Todas estas semanas se ha armado un buen rocanrol con respecto al matrimonio homosexual, marchas y contramarchas y enfrentamientos eternos en radio, tele e internet.
En resumen, en el fondo, creo que todo demuestra una efusiva intolerancia a lo que algunos consideran diferente o "antinatural", si vieran como viven mi tortugos su sexualidad durante los veranos tórridos verían que lo natural va mucho más allá de lo que cada uno cree. ¿Qué es lo natural?
En definitiva, escribo esto diciendo que, aunque tengo una familia tipo (nos falta el Fiat 600) apoyo toda inciativa que involucre adopción por parte de homosexuales, personas sin compañero del otro sexo y donde se pueda contener un niño educado con libertad, amor y sin prejuicios.
Admiro a ellas porque lo han logrado y tienen familia de su lado y son mamás como yo y vos y divinamente bien llevados. Para Belén, una estatua y miles de abrazos.
Una amiga que supo tener un niño en guarda goza de toda mi admiración y cariño y lamento que no haya podido adoptarlo. Las leyes... sabemos... las leyes.
Mi hijo nos ha dibujado. La familia tal cual él la conoce. Me encantan los dibujos y sus visiones que allí traslucen.
Huevos, vínculos, involucrarse y sacarse el velo, es el gran paso. APOYO LA UNIÓN HOMOSEXUAL Y LA ADOPCIÓN SI SE TIENE EN CUENTA EL CAMBIO FUNDAMENTAL EN EL CONCEPTO DE FAMILIA. ¿Qué pienso yo? Que hay que volcar la mirada hacia el NIÑO. Y el niño lo que desea es un adulto, que lo contenga, lo mime, la atienda y le enseñe. Una mano tibia, un corazón abierto, una merienda calentita y sueños para soñar.
No precisan curas o políticos o doñas rosas discutiendo sobre su destino sin involucrarse en los desprecios y humillaciones que viven a diario en la calle, en los trenes, como limpiavidrios o en los comedores donde las porciones son cada vez más escasas.
Esta es nuestra familia, dice Enzo. Pero está claro, podría ser de muchas maneras.
13.4.10
PERAS AL OLMO
O fuerzas de la nada. Hoy la Vero hubiese cumplido años. Digo que recuerdo cuando ella nació aunque yo tenía 9 años y vivía en una nube de pedos como mi hija hoy que tiene 10. Por eso me acuerdo el vestidito con botoncitos blancos con un brillito que yo llevaba puesto y la carterita, siempre con carterita, el día que la conocí.
Luego vino lo que vendría, es decir, la vida. El cole, las aventuras, su delantal blanquísimo atado en un moño atrás. Los casetes, los novios, los libros, las pilchas, los viajes y voy a hablar de lo bueno. La familia. Los perros: Peluchín, Sofi, Charly, Manu y la adorada Juanita. La lora mala que tenía que picoteaba a todo el mundo y que ella misma le tiró un trapo encima para agarrarla y la pisó y chau pichu. Lora con lengua afuera. Los abuelos, los nonos, los tíos y primos. Las vacaciones en carpa conmigo a cuestas. La tía de 14 y los sobrinos ahí al toque y el otro tío, el Tate, de apenas dos años menos que yo. Quedarse a dormir en casa, robar flores para la nona. El barrio y luego el mundo y las pinturas.
Sigo con lo bueno. Porque sería bueno hoy festejar. Claro que sería bueno. Unas docenas de empanadas para cientos de amigos revoloteando alrededor, bien freakies, alternativos y también de lo otro, de siempre. Las primas y los primos de nuevo. Su pareja y su perra, los collares y los anillos. Lo bueno, lo vivido. Las ideas y los proyectos. El carácter, los caprichitos y las transgresiones.
Su papá y su mamá. Y también Loriana. Todos pero todos hoy estamos pensando en ella. No nos cabe otra idea porque la atmósfera se ha llenado de ella. La queremos acá. La queremos. Siempre.
Luego vino lo que vendría, es decir, la vida. El cole, las aventuras, su delantal blanquísimo atado en un moño atrás. Los casetes, los novios, los libros, las pilchas, los viajes y voy a hablar de lo bueno. La familia. Los perros: Peluchín, Sofi, Charly, Manu y la adorada Juanita. La lora mala que tenía que picoteaba a todo el mundo y que ella misma le tiró un trapo encima para agarrarla y la pisó y chau pichu. Lora con lengua afuera. Los abuelos, los nonos, los tíos y primos. Las vacaciones en carpa conmigo a cuestas. La tía de 14 y los sobrinos ahí al toque y el otro tío, el Tate, de apenas dos años menos que yo. Quedarse a dormir en casa, robar flores para la nona. El barrio y luego el mundo y las pinturas.
Sigo con lo bueno. Porque sería bueno hoy festejar. Claro que sería bueno. Unas docenas de empanadas para cientos de amigos revoloteando alrededor, bien freakies, alternativos y también de lo otro, de siempre. Las primas y los primos de nuevo. Su pareja y su perra, los collares y los anillos. Lo bueno, lo vivido. Las ideas y los proyectos. El carácter, los caprichitos y las transgresiones.
Su papá y su mamá. Y también Loriana. Todos pero todos hoy estamos pensando en ella. No nos cabe otra idea porque la atmósfera se ha llenado de ella. La queremos acá. La queremos. Siempre.
27.3.10
SANA, SANA...
En dos semanas se nos fue la Abu. ¿Sufrió? Presentíamos la decadencia y la abu fue espaciando las visitas y hablando por teléfono con voz apenas audible. Abu, te extrañaremos. Se fue en silencio y su despedida fue con absoluta austeridad como ella hubiese querido, como fue su vida.
Mi amor estuvo pendiente mientras los otros estábamos sosteniendo el otro lado del castillo de naipes. Mi niña lloró y me apretó fuerte, mi niño, no. Dice que la extraña.
Hoy nadé, lavé ropa a lo bestia, vi una peli en video (Enamorándome de mi ex), hice de comer e hice tartas de coco y panes saborizados y con semillas para una reunión de mañana, con exs, pero compañeros de la Facu. Fuimos al cine a ver Cómo entrenar a un dragón y me gustó tanto como Mi amigo es un monstruo (la del Lonch Ness) y me dieron ganas de aplaudir al final
aunque los chicos se avergonzaran. Me merecía un libro decreté, a pesar de la austeridad. Fuimos a la librería y pintó uno y un cuardenito de notas envidiable. Stickers y libros de dinos para los niños.
Mi amor está muy triste. Mi amor, amor mío. Hay que vivir esa tristeza. Cuanto huevo hay que ponerle a esta vida.
5.3.10
ALGUIEN HIZO TRACK
"Todos los perfumes, todo aquel lugar, todas las miserias y toda la verdad", cantó Páez. Se nota que algo le hizo track. Como ahora que algo me hizo track. Crisis, renacer. Adrenalina, estrés. Pero no mal, o del todo mal. De frenchi, hay velos que caen abruptamente y cosas que no se dan de pura casualidad. ¿Amargos desencuentros? Y otros más dulces y menos amargos. Del pensamiento a la acción, de la acción a la expectativa.
Por otra parte, la cotidianeidad sigue su curso con niño amorosamente incorporado a la "comunidad educativa", amoroso y dócil, enfrascado en números, letras, novedades y juegos. Ella, sin embargo, sigue su curso, ya se acomodó y me da esa cosita de orgullo verla resolver situaciones solita, independiente y creativa. Libre, como siempre lo deseé: para expresarse y darse cuenta. Mi semillita es un junto largo con músculos de acero hechos a fuerza de volteretas, bailes y patines de cuatro ruedas. Él, sin embargo, va por esta infancia como tras de una pelota. Los últimos días de verano le descubrí en el bolso del club un pequeño fútbol hecho con bollos de papel de un diario bien apretado. Jugó y lo guardó, y guarda plumas y piedras blancas o redondas. Como tesoros.
Tanto lo de arriba como esto de abajo me hacen track. Dame tu amor, sólo tu amor...
Por otra parte, la cotidianeidad sigue su curso con niño amorosamente incorporado a la "comunidad educativa", amoroso y dócil, enfrascado en números, letras, novedades y juegos. Ella, sin embargo, sigue su curso, ya se acomodó y me da esa cosita de orgullo verla resolver situaciones solita, independiente y creativa. Libre, como siempre lo deseé: para expresarse y darse cuenta. Mi semillita es un junto largo con músculos de acero hechos a fuerza de volteretas, bailes y patines de cuatro ruedas. Él, sin embargo, va por esta infancia como tras de una pelota. Los últimos días de verano le descubrí en el bolso del club un pequeño fútbol hecho con bollos de papel de un diario bien apretado. Jugó y lo guardó, y guarda plumas y piedras blancas o redondas. Como tesoros.
Tanto lo de arriba como esto de abajo me hacen track. Dame tu amor, sólo tu amor...
16.2.10
PRESENTE
Cuando alguien amado se te va y no está más, llorás hasta quedar seco. Soñás, evitás ver fotos y las ves y lo imprimís un poco cada día más en tu corazón. Te acordás anécdotas o detalles de su personalidad y te reís y te preguntás ¿cómo me puedo estar riendo? En resumiedas cuentas, no sabés que carajo hacer. Los días pasan, eso sí.
Y en definitiva, algunos proyectos cambian. Por ejemplo: tenemos que ampliar la casa blablabla y en un principio decís: planta alta no, porque cuando seas viejo... Planta alta sí porque es lo que quiero hoy, una terraza con plantas tan verdes como las tengo ahora, un toldo de cañas y una mesa de piedras. Los niños planean su cuarto separados de una vez por todas (seguro que terminarán durmiendo juntos al fin) y papá piensa en la sala para componer. Entre la austeridad y la claridad, me imagino espacios para ocupar y otros para que se resguarden las mascotas. Hoy, en unos días o meses. Listo.
Hoy también hice pan integral con semillas, de una vez por todas y prediqué mi teoría del color de las verduras y sus beneficios sobre la piel. Me corté el pelo a los hachazos a la peluquera, Sol (Solange, pero es tan largo, me dijo) una mina con la que nos charlamos todo le conté que mientras los chicos hacían cine, yo estaba allí y que luego tenía que llevar a la nena a una especie de gimnasia con porras: porrera, dije. La miré y juaaaaas estallamos en una carcajada. ¿No será porrista? Sí, eso. Del porro me olvidé desde que parí, le digo. Ah, como en Enamorándome de mi ex: la protagonista se fuma uno después de 27 años cuando tuvo su hija. Tal cual. Hablamos el mismo idioma, Sol Solange.
De paso, hoy vimos la olvidable Hombre Lobo con Benicio y te digo, morocho, next way. Porque con ésta, no way.
Y ya que estamos, pronto nos juntamos con los ex compañeros de facu, ingresantes en el último recodo de la dictadura y cursado en plena democracia. El cruce de mails y fotos es emotivo y exitante. Afloran detalles, lugares, personajes, inevitable la ansiedad para ese día.
Barajar y volver a repartir, cortar en tres partes. Seguro que algunas cartas saldrán cruzadas. Ya no quiero leer más horóscopos, solo quiero el presente (y nada más), algunos cambios puntuales en condiciones de paz y serenidad. Los grillos croan o grillan? Bueno, se ha metido una dentro de casa y cuando paso cerca se "apaga". Ese sí que entendió lo que justo, en ese momento, necesito.
9.1.10
RESULTA QUE...
Tenía un blog que descuidé pero no importa porque los bloggers somos así. Tomamos, dejamos y retomamos. Como aún no encuentro el epicentro de algunos asuntos, me dedico a otros quehaceres como la timba: mi hija tiene una ruleta y jugamos por las noches o a ver espectáculos de magia: el mago Enzo va en crecimiento con su show y su ayudanta a la cuál quiere serruchar (nada más ni nada menos: es la hermana). El cubremalla la crochet no sabe si se lucirá este verano: se me enchueca porque es muy caprichoso pero sigue en curso.
Al cumpleaños lo preparamos con mis pequeños saltamontes al mejor estilo retro (querían el menú de los antiquísimos cuatro años de la madre, es decir, gomitas, alfajorcitos, sanguchitos, etc). También un año nuevo tristísimo y conmovedor a la vez. Ay que flojera, hasta un habano me fumé en medio de la rueda de habanos, champaña, lágrimas, recuerdos, afectos y emociones. Estamos de paso, está claro? Retomemos... publiquemos.
En breve me veré envuelta entre cajas, bolsos, trajes de baño de distintas formas y tamaños, juegos y demases "por las dudas" que vuelven tal cual se fueron. Pero la digital atenta, los libros apilados, la notebook bajo el asiento y una lapicera muy exclusiva que tiene mis iniciales, regalo para mi cumple de parte de mi amiga Andrea. Ya que estamos: me encanta cuando para tu aniversario apuntan al blanco de tu corazón con los regalos: los varones se largaron con unos parlantes para la laptop que no- te- pue-do- de- cir. La niña, con unos anteojos de sol marco blanquísimo, mi hermano y cuñada, unas deseadas crocs fucsia que claman por ser liberadas del ajetreo diario. Mi amiga Patri se mandó con un bello conjunto rojo, además hubo collares, cajitas de tul y lentejuelas, cactus y cientos de mensajes en facebook verdaderamente alentadores.
Estrellita dime tú... anoche fui al cine con el guapo más guapo de mi ciudad, al principio tímidamente de la mano, pero más tarde lo senté en mis piernas y besándole reiteradamente ese cuello finito nos comimos unos cuantos cereales bañados en chocolate. Llegamos a casa y al instante respiraba con ese sopor que tanto adoro. Ella no estaba, papá tampoco. Ella volvió hoy de sus fugas indispensables a casas de amigas y se encontró con una soñada trikini que ay, mami, justo lo que yo quería.
Sigo queriendo mimitos, consuelos, "yo te voy a cariñar" y otros tantos deseos que van a terminar este post en un gracias, gracias porque otras presencias amortiguan la gran ausencia y soy un marinero. La voy a remar.
Al cumpleaños lo preparamos con mis pequeños saltamontes al mejor estilo retro (querían el menú de los antiquísimos cuatro años de la madre, es decir, gomitas, alfajorcitos, sanguchitos, etc). También un año nuevo tristísimo y conmovedor a la vez. Ay que flojera, hasta un habano me fumé en medio de la rueda de habanos, champaña, lágrimas, recuerdos, afectos y emociones. Estamos de paso, está claro? Retomemos... publiquemos.
En breve me veré envuelta entre cajas, bolsos, trajes de baño de distintas formas y tamaños, juegos y demases "por las dudas" que vuelven tal cual se fueron. Pero la digital atenta, los libros apilados, la notebook bajo el asiento y una lapicera muy exclusiva que tiene mis iniciales, regalo para mi cumple de parte de mi amiga Andrea. Ya que estamos: me encanta cuando para tu aniversario apuntan al blanco de tu corazón con los regalos: los varones se largaron con unos parlantes para la laptop que no- te- pue-do- de- cir. La niña, con unos anteojos de sol marco blanquísimo, mi hermano y cuñada, unas deseadas crocs fucsia que claman por ser liberadas del ajetreo diario. Mi amiga Patri se mandó con un bello conjunto rojo, además hubo collares, cajitas de tul y lentejuelas, cactus y cientos de mensajes en facebook verdaderamente alentadores.
Estrellita dime tú... anoche fui al cine con el guapo más guapo de mi ciudad, al principio tímidamente de la mano, pero más tarde lo senté en mis piernas y besándole reiteradamente ese cuello finito nos comimos unos cuantos cereales bañados en chocolate. Llegamos a casa y al instante respiraba con ese sopor que tanto adoro. Ella no estaba, papá tampoco. Ella volvió hoy de sus fugas indispensables a casas de amigas y se encontró con una soñada trikini que ay, mami, justo lo que yo quería.
Sigo queriendo mimitos, consuelos, "yo te voy a cariñar" y otros tantos deseos que van a terminar este post en un gracias, gracias porque otras presencias amortiguan la gran ausencia y soy un marinero. La voy a remar.
8.12.09
TAN LEJOS, TAN CERCA
Martín me convirtió en tía abuela (casualmente mi debut de tía de 7 años fue cuando también él nació). Así pasé a recibir otro título más en este 2009 con tantos altibajos y una pena tan honda.
Pero llegó Loriana Verónica y cuando la noticia traspasó el océano se oxigenó el aire poblado de partículas de dolor. Los porqué y los cuestionamientos circulan por mi mente y mi corazón en todo momento y lugar y se fusionan ante la sorpresa de esta vida nueva.
Para ellos mis mejores augurios, abrazos, besos y deseos de sentir olorcito y ruidito de bebé. Barcelona, tan lejos (tan cerca)28.11.09
VOY A CUBRIR TU LUCHA, MÁS QUE CON FLORES...
No puedo escribir con fluidez porque no lo puedo creer. Porque quiero despertar y que lo que ha pasado esta semana no sea cierto. Quiero volver a escuchar su voz, aparecerla en el chat, llamarnos a diario y contarnos de libros, canciones, chicos y trapos. Hablar maldades y hacer bondades. Marearnos en recuerdos y en entreveros familiares. Puede sonar confuso, pero es muy angustiante para mí darle un nombre a este estado. Porque no le encuentro respuestas y porque no existen.
En Yapasará he blado muchas veces de ella. De mi amor infinito por mis sobrinos, de que mi corazón lleva ocupado tanto espacio que todos están apretaditos.
Ahora ¿cómo despertar y saber que todo esto no ha sido una pesadilla?¿cómo borrar de nuestras mentes ver tu queridísima sobrina entre cables y tubos primero y luego que el monitor reflejara una odiosa línea fatal? ¿cómo pensar que es inevitable el rewind?
Vero tuvo un accidente a los 14 años. Sobrevivió y fue una guerrera pasional y valiente. Envidiable su fuerza de voluntad, viajó más que vos, yo, y el vecino. Cosechó amigos, cientos. Y a su par coseché sobrinos, cientos. Claro, la tía fue símbolo de confianza en el viaje inciático de los recitales, los pubs y algunas andadas. Allí arengábamos y la devolución se hacía rica y vital.
Le metió pilas a su discapacidad, superó miles de obstáculos hasta hacer una bandera con tales aprendizajes: acceso para todos, no a las barreras arquitectónicas. Jugaba al ping pong. Laburaba. Y andaba a mil en una silla con motor. Y esos son ínfimos detalles, les juro.
Estos días la hemos llorado a mares. Sus padres, pordió, sus padres. Hermanos queridos... Sus hermanos, sus tíos y primos. Amigos de todas las cruzas como dije una vez aquí y también su pareja, Ramón, el Rá.
Yo escribo esto, lo expongo de alguna manera porque la Vero no se salteaba posts y me aimaba a la escritura, entre tantas cosas. Me hacía corregir sus gacetillas y traducir cartas que le llegaban de todas partes. Nos unieron tantas cosas: perros feos y malcriados, pinturas, texturas, paseos, charlas y chafalonería barata que aprecíabamos como tesoros. Confesiones suyas: cuando era chica te miraba como te movías y después llegaba a casa y te imitaba ante el espejo. Dulce, tierna, aguerrida. Tanto puedo decir y tanto tengo adentro que se nos hará duro superar este trance. Pero hay una cosa que me da casi exclusividad y transmite mucha felicidad: que haya sido mi sobrina y haber mantenido un vínculo que superó el parentesco, me llena la casa de orgullo para siempre.
(se puede pasar por acá y leer algo si desean)- La foto es en casa, increíble, hace unos días, luego de mi colación. La familia.
- Gracias Vero de Rosario por recordarme estas palabras de León que me hicieron cambiar el título.
17.9.09
SEMANITA...
Papi no está... o sea no está el gato y los ratones somos cualquiera. Los ratones somos yo, tú, él y ellos (los perros). Tú, la niña. Él, el niño. Y justo hubo paro docente, se resfriaron, llueve. Etcétera. Mientras yo laburaba, se las arreglaba la abuela más señora. Comían "rico" (no salchichas, no hamburguesas, ni esas cosas, má) Aún así, a cada rato, ¿cuándo vuelve papá? Lo extraño, lo quiero. Mamá sale tarde dil laboro. Llega y lo único que quiere es estirar las patas (sacarse antes las botas), calentar la comida, charlar y ver tele. ¿Podemos ver tele con vos? Pero yo elijo, sentencio.
Ella cae con su extra large de Mafalda (que lo terminó ahora) y él ve dibujitos en su cuarto. Yo me engancho con Dr. House en dvd hasta que la muy pícara dice: a mí también me gusta, es copado (¿?) y se instala. A la otra noche, aparece el pequeño: ¿qué miran? Dr. House, hijo. Ah! me encanta! Trae su oso y se acuesta en el medio. Duermo en medio de suspiros, risas (se ríen dormidos, sí) patadas, cabezazos y abrazos.
Comen comida de abuela, les hago una torta de chocolate, les compro caras sucias (tortitas negras) y bailamos con los perros que circulan libremente en esta especie de lazarsfeld que hoy se acaba. Despelote instaurado y ganado a base del cansancio y del reconocimiento de que la otra mitad colabora como mitad. Y hemos extrañado como marranos. Hay un capítulo de los Simpsons en que Marge se va unos días a un spa y a Homero se le pierde la chiquita (inventa excusas como: era muy pequeña y no nos habíamos acostumbrado...), comen basura, desordenan todo y cuando la mamma llega todos la abrazan y lloran. A pesar de la libertad, a pesar del recreo. Tal cual.
No veo las horas de llegar a casa y sacarme estas malditas botas, decía Javier Calamaro en Los Guarros. Eso. Malditas botas. Casa. Home. ¿Dr. House es Dr. Casa? pregunta ella. Quiero Doctor Hogar. Baby, come back.
2.9.09
PAQUETE
Mis abuelos paternos vivían en Alta Córdoba, en una casa grande que iba de calle a fondo. Bueno, la casa supongo que era chorizo y en el fondo había algo cultivado, un horno de barro, gallinero y árboles. Luego, eso se dividió en la cantidad de hermanos (siete) y construyeron allí sus casas y quedó un pasillo ancho. Mi mamá vendió su parte y picó champión. Pero, obviamente, íbamos con frecuencia a visitar los tíos, más aún la tía Elbita, que era el punto de reunión: almuerzos, meriendas, tejidos, devanar lana (embole mal) y siestas eternas. Un tío que vivía casi al fondo, tenía un perro muy malo que se llamaba Paquete. Si estaba afuera el Paquete todo el mundo estaba adentro. Pero más al fondo aún había unos árboles para trepar y jugar a la nave espacial. Nos encantaba subir con mi prima Patri, mejor dicho, ella trepaba como un gato luego de que a mí me hiciera pié con las manos entrelazadas, me empujara del culo y yo me llenara de rasguños con la corteza gruesa de nuestra Endeavor.
Un día, íbamos muy felices al árbol del fondo, portando la guitarra criolla, mi prima cantaba deliciosamente La Avenida de Los Tilos de Luciana y algunos temas de Pastoral. Y no nos dimos cuenta de que el infeliz del Paquete estaba suelto. Ella puso a salvo su guitarra y su humanidad sobre una tapia en un santiamén. Yo puse el grito en el cielo y el cuadrúpedo sus dientes en mi muñeca izquierda. Hincó pero la piel curtida por los soles siesteros no derramó una gota de sangre. Dolió y mucho y salieron tíos vecinos y el animal pasó pal fondo de su patio de un escobazo. Era petiso, peludo y tricolor. No era como el Pipo, el perro de mi prima, que era buenazo y tenía el maxilar inferior que pedía a gritos una ortodoncia. Seguro que si hablaba te escupía toda.
Terminamos en el árbol cantando nuestras canciones, por supuesto. Mi cara ardía surcada por las lágrimas sobre el rostro empolvado de tierra y al que luego del baño mi mamá le pasaría Nivea al igual que a las rodillas (para que cuando seas grande las tengas lisitas...)
21.6.09
¿PAPÁ?
Era re lindo pero posta, no porque hubiera sido una obvia hija enamorada, era un bombón con esa piel bronceable, ojos grandes, cabello castaño semiondulado. Tano sensible y feliz, con su trabajo, con su casa, con sus hijos y luego sus nietos. Era peronista, de Talleres, ferroviario y taxista. Le gustaba la pasta y el asado. Así de simple. Tomaba mates con sus hermanas y se visitaba a menudo con los hermanos. La mimaba a mi vieja o trataba, cuando ella se dejaba, con cosas o sin ellas. Con la mirada.
"Él nunca se preguntó si la había querido,¿qué son esas palabras?
estaba y la tenía..."Más o menos así. Y se tenían. Yo ya conté por mi desdesperación de niña de perderlo.
Ahora cuento de mi desesperación de grande de ya no tenerlo, a veces soñarlo y de que fuera tan extraño que él adivinara mis deseos e intenciones de mimos o consuelo. De vení sentate acá, de dale que te llevo y te voy a buscar, de chocolatines jack y cumpleaños con coca cola chiquita para cada invitado, revistas Humor recién salida, casetes de Baglietto y botitas Academia. Quiénes han sido adolescentes ochentosos en Córdoba saben de lo que hablo.
Hoy quiero tangos, milongas, orquestas típicas, el patio de mosaicos amarillos y rojos lleno de calas y margaritas a los lados y con la parra de uva chinche. La casa abierta para los vecinos, la vereda baldeada y a él sentado en el sillón desplegable con tiras plásticas cruzadas. Quiero su gorra con vicera, su primer "mechita" taxi, que se emocione cuando me vea que pronto seré Licenciada, que envíe una señal, que me deje tener los perros que se me ocurran y llevarlos en el auto.Ahora cuento de mi desesperación de grande de ya no tenerlo, a veces soñarlo y de que fuera tan extraño que él adivinara mis deseos e intenciones de mimos o consuelo. De vení sentate acá, de dale que te llevo y te voy a buscar, de chocolatines jack y cumpleaños con coca cola chiquita para cada invitado, revistas Humor recién salida, casetes de Baglietto y botitas Academia. Quiénes han sido adolescentes ochentosos en Córdoba saben de lo que hablo.
Quiero también que putee y se enerve y diga "me cago en dios", su insulto más provocativo. Quiero macitas de la Dalmacia, merengues con crema y brindar con sidra, que traiga entradas gratis para el circo, me cuente que cantaba tangos en la calesita y también buscarlo en los taxis negros con techo amarillo que pararon por Fragueiro, frente a la plaza Rivadavia de Alta Córdoba, subirme en el asiento de atrás y pedirle que me traiga a casa y darle todas las propinas del mundo, prepararle una picada, el postre borrachito con vainillas y oporto, el vino con soda en los vasos que cuando se nos caían se rompían como si fueran sal gruesa.
Ayudarle a lavar el auto, andar en bici, ver y estudiar el Atlas rojo y los Lo sé todo sentada en sus rodillas.
Hoy quiero mi papá para desearle feliz día y contarle algunas cosas, muchas cosas de todos estos años. Te extraño papá. De todos e igual modo. Aún te extraño.
31.5.09
HERENCIA, ÑOQUIS, BUENA MADERA
Amaso los ñoquis del 29, no porque sea una gran tradición sino porque a mi nena le encanta y en ese día puedo esmerarme. Son de papa y salsa casera y esa actividad cotidiana, unir ingredientes mientras ellos me rodean y untan el pan en la salsa, me conectan con proyectos en curso y empiezan a bajar las lágrimas, trato de evitarlas... no sea cosa que el menú se sale por demás.¿Por qué formamos una familia?, me pregunto. Como sea, como venga, pero ¿por qué? Puede haber tantas razones como que todos llevamos una "Susanita" adentro, como que es un mandato cultural, como que el hombre es gregario de por sí y se aparea y la mujer pare... Y otros tantos argumentos en contra, claro. Pero me quedé en ésta y elijo darle curso a la historia.
Ultimamente surgieron muchos planes que demandan trámites, pedidos y construcciones. Uso de la razón y el corazón. Ese es el punto: cuando en la razón y el corazón de los tuyos ves la buena madera, el apoyo, el cumplimiento de la promesa. La semilla dio frutos que brillan, el árbol no se ha torcido y los esfuerzos de pasado han sido muchos. Como compañeros de útero, los hermanos lo sabemos.
Pero hoy es hoy y no nos dejamos de llamar hoy y alegrar cuando la familia se agranda (algún día tendría que convertirme en tía abuela y qué?), cuando brindamos por lo que venga. Cuando las maratones de uno son una felicidad para otros, cuando los niños incorporan imperceptiblemente los gestos que reconocemos en sus primos, tíos, abuelos o las tristezas femeninas encuentran hombros, y palabras cirujanas para calmar heridas.
Un aplauso corona los ñoquis humeantes con una lluvia copiosa de parmesano. Uno de los tantos aplausos que festejan asados, picadas y mateadas. Recetas pasadas de boca en boca, olores que transpiran los trastos y proyecciones para que sigamos funcionando.
Por voluntad y elección de los miembros que componemos el grupo y por un inmenso amor, claro.
11.4.09
LA TÍA ELBITA
La hermana de mi mamá era la tía Elbita. Supongo que la llamábamos en diminutivo porque era chiquita y en su familia era la más pequeña también. Su mamá, mi nona, murió cuando ella tenía un año y se crió a la sombra de su única hermana mujer que entonces tenía 10 años: mi vieja.Era la tía de los domingos eternos (almuerzo, mateadas y cenas con lo que quedó de lo anterior), la que tejía con agujas super finitas y hacía sueters de esos peludos que luego cepillaba con cardos.
En su casa siempre hubo un olor particular como en todas las casas. Pero la suya tenía olor a sopa de verduras, no sé porqué. Y a mí me encantaba la sopa de verduras. Me quedaba a dormir a menudo allí, tenían un cuarto para sobrinos, nietos o el que sea y recuerdo haberme dormido siestas eternas en un cuarto con tele y cortinas celestes.
La tía no vivía lejos de casa y hacía ese camino bastante seguido para visitarnos, cargada de lanas para devanar (¡qué embole querida tía Elbita!) y tomaban pavas de mates con mis viejos mientras le sacaban el cuero al resto de la parentela.
Le gustaba leer el Corín Tellado, las revistas Labores, los canarios y los perros. Todos teníamos, aún los más jóvenes que ella, esa actitud protectora que se tiene con alguna gente, será porque no pasaba del metro cincuenta o porque perdió un hijo cuando era niño y ese dolor se reflejaba en portarretratos y virgencitas diseminadas por toda su casa.
Siendo pequeños, era un placer parar la oreja entre tanto biscochuelo, punto santa clara y gajos de geranio. Porque en eso de trasplantar gajos era una experta. Les encantaba ir a los viveros con mi vieja y mientras una preguntaba precios de rosales, la otra, en la otra punta, cortaba gajos al azar. Nena, eso no es robar, solamente es perpetuar la vida de una plantita, me mentían. Y llenaba de macetas el frente, el fondo y los muros de jazmines del aire que perfumaban los noviembres.
La tía Elbita se murió un de día de San Valentín. Ella también se llamaba Valentina y cuando le decíamos así se enojaba, no le gustaba. Había nacido el día del Santo de los enamorados y en su mismo onomástico, se fue. Aún le hubieran quedado años por vivir, pero así es la vida de injusta, se tuvo que ir. Pero nadie se va del todo, ¿no?
5.4.09
MUJERES DE CABO A RABO
Llamanos frívolas, coquetas, gastadoras, junta porquerías o lo que quieras. Lo que se te ocurra, pero a las mujeres, dentro o fuera del shopping o donde sea, nos gusta salir de compras y si es sin hombres, mejor (vaya, que para ellos zafar es mucho más que una liberación) Porque no entienden que "necesitamos" botas este año o que una bufanda turquesa sería indispensable para combinar con cierta pulsera. O que cierto abrigo quedó fuera del placard hace rato y por más que sea calentito, lindo y no esté gastado no lo podemos ni "mirar". "Me pica", "me tira la sisa", "tiene color ratón", replicamos y ellos nos miran con cara de no entender si hablamos de que nos entró una basura en el ojo o es tiempo de traer un gato a casa.Así es: todas las temporadas partimos a hacer tiritar el plástico o el efectivo (escaso por cierto) porque nos declaramos en bolas y si hay chicos, ni hablar... los pantalones le llegan a los tobillos, las camisetas a los codos y las camisas ya son puperas. Lástima que las zapatillas no se pueden alargar como los patines porque ésas sí que son indispensables.
Una siesta mamá invita a hija, deposita hijo que heredó la genética anti shopping de papá en un cumple y parte con el cometido de derrochar el dinero (que creyó perdido) recuperado y encontrado dentro del libro de Krishnamurti (al que le dediqué un tercer ojo durante un día completo)
A ese punto quería llegar: que lindo que de pronto, la chiquita que se escondía entre los percheros y asustaba clientas distraídas o se metía en el asecensor apresurada mientras vos te quedabas del otro lado papando moscas y luego desesperada volabas por las escaleras a lo bombero, se transforma en tu compañera. Y se las banca (no te abre el probador inesperadamente ni pide ir al baño cuando lográs que te atiendan) , y te juzga (y a veces ofende) : eso es de joven, má (je je je) y opina: me parece que la vendedora no tiene ganas de atender... Revolvimos, sacamos, pusimos, nos medimos y nos tomamos todo el tiempo que quisimos.
Fuimos a la librería, elegimos, preguntamos, pagamos y felices nos fuimos a tomar un helado y un café (adivinen qué le tocó a cada cuál).
De vuelta, buscamos al muchachito que quedó alucinado con su librito sobre el cuerpo humano igual que el progenitor con su regalo y que aún duda entre la culpa y el acto de amor de habernos acordado de él también. Ambas contentas: lo que yo me pongo para salir a ella le sirve de disfraz. No sé si cazás la ironía.
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