23.7.09

TENGO QUÉ

Siempre tengo que: ir al super, a la verdu, buscar algún niño, hacer algún trámite, pedir un turno, comprar un cacho de lana que me falta, reponer un vidrio, depilarme o teñirme, arreglar alguna planta, retirar algo en la farmacia, ordenar las fotos, los libros, la ropa. Tengo que... ni hablar de lo cotidiano...
Siempre tengo qué. Y como siempre tengo qué y tengo dos niños, los fui incorporando. Vamos. Cosas que sí, otras que no. Reunión nocturna ni. Diurna, puede ser, nos juntamos con los chicos ex del cole entonces llevamos hijos? si coinciden edades sí, y allá vamos. ¿Super? Hay una etapa en que es una tortura verdadera, esa en quieren y arrebatan todo, abren paquetes (mi hija, juro, que una vez abrió un paquete de bifes y los sacaba uno a uno y otra vez se me escapó del cochecito cuando apenas caminaba y no la encontraba) pero superado ese trance, te manejan el carro, buscan productos, juegan a las escondidas y listo, un paseo más. Si amazo pan o pizza, meten mano, a las milanesas las dejan como para un cuadro. A los chicos les encanta ser comedidos: se pelean por alcanzar, encontrar y ser los primeros para recibir un halago. Ahora sí, en estos días, he andado muy ocupada finalizando mi trabajo final que no transformará para nada mi vida pero es una deuda que tengo... (¿con mi orgullo?)De paso, cañazo, he recibido un par de reclamos contra supuestas "ausencias" por más que hemos hecho lo de siempre, inclusive algunos permisos generosos como quedarse hasta más tarde o jugar en compu o play más del tiempo destinado a eso.
Anoche, mientras ponía el punto final a mi trabajo, ese que me decía no volveré más sobre esto y que concluye al fin, y ya... me cayeron unas lágrimas, bah, una catarata como en mí corresponde. La mamá está llorando escuché que decían en voz bajita. ¿Porqué, má? Estoy cansadita, hijos, pude responderles. Es que, además, la mamá cree que le va a sobrar tiempo y va a extrañar tener que hacer la monografía. Tener que concluir algo que dejó en suspenso hace tanto tiempo. Aunque sé que luego tendré que otras cosas o no. A veces me relajo y dejo que un dios del olimpo me rapte hacia el caos para mirar desde allí el universo en orden. Porque eso también me divierte.

4 comentarios:

Uninvited dijo...

Excelente!
como siempre :)

Solo le faltó la musiquita "todo concluye al fin, nada puede escapaaar..." :)

Me hiciste acordar de cuando rendí mi tesis, después de 5 años de haber terminado de cursar, me puse las pilas y lo preparé en una semana. Había que sacarse de encima ese "tengo que" :)

ines dijo...

una vez mas coincido plenamente mi tesis la rendi con delfina de 2 años y joaquin en la panza,wuuuau menos mal que era joven,ahora pienso y me corre un frio por la espalda,me recibí y me fui a parir mi 2ºhijo,tenia 25 años y una tonelada de "TENGO QUE"ahora a los 47 y con la mas chica de 21 sigo con muchos tengo que,pero los años traen sabiduria y priorizo el MAGICO"tengo ganas de "alguna ventaja tiene que tener que se desaparezcan las hormonas caiga el pelo las lolas.pero se sube la autoestima!!!jaja

Sol dijo...

Ross
Me parece que la emoción de terminar tu monografía te genero una mezcla de sentimientos y por eso esas lagrimas. Emoción por terminar algo tan importante que sabes que te da una gran satisfacción.
Ahora no te olvides que también tenes que DESCANSAR y disfrutar de eso que bien merecido esta.

Silvana dijo...

Ross: me alegra que concluyas con esa deuda con vos misma.
Los "tengo que" me están enloqueciendo.
Un beso.